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sábado, 8 de agosto de 2015

Ensalada de lechuga, tomatitos y bacon


Con el calor que está haciendo por estos lares (sí, en Suiza también tenemos mucho calor este verano), sólo me apetece comer ensaladas. Esta es una de las que he hecho este verano.

Colorida es un rato, ¿no os parece? Lechuga de diferentes tipos, tomates cherry de colores, queso feta y lonchas de bacon. Todo lo necesario de una comida en un solo plato. Rápido y sin prácticamente encender la cocina. Lo justo para hacer a la plancha el bacon.

Y para una de mis amigas a la que no le gusta utilizar el microondas, es ideal. Basta con llevar el aliño aparte y el día siguiente en el trabajo añadirlo, y tenemos un plato de primera.
Si se quiere también se pueden llevar los ingredientes por separado y montar la ensalada en el momento de comérsela. Eso era lo que hacía una de mis compañeras de trabajo en Barcelona. Y no veáis qué ensaladas se montaba.



Para una ración se necesita:

1 bolsa de lechugas variadas, 6 tomates cherry de colores variados, 3 lonchas de bacon, queso feta, pipas de girasol, pipas de calabaza, cacahuetes, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de Módena, miel, sal.

Cómo prepararla:

Calentar una sartén en el fuego y hacer en ella las lonchas de bacon a la plancha, sin aceite.

Poner en un plato una base de lechuga.

Partir los tomates por la mitad y repartirlos por el plato.

Partir el queso feta en dados y añadirlos a la ensalada.

Echar un puñado de pipas de girasol, de calabaza, de cacahuetes, lo que más os guste.

Incorporar las lonchas de bacon crujientitas.

En un cuenco poner 1/2 cucharada sopera de vinagre de Módena y un pellizco de sal. Batir bien hasta disolver la sal. Añadir 2 cucharadas soperas de AOVE y 1 cucharadita de las de té de miel. Batirlo todo bien, e incorporar este aliño a la ensalada.


Y ya está listo el plato. En un  periquete hemos hecho una ensalada veraniega y muy nutritiva.

Yo me la he comido de plato principal, pero si la queréis poner como entrante, también es una opción.

¡Buen provecho!

Mapienlacocina.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Ensalada templada de lentejas con castañas y nueces



Ensalada de otoño


Estamos en plena temporada de frutos secos: castañas, nueces, avellanas,... todas hacen su aparición en otoño. En Basel hace ya unas semanas que los puestos de castañas asadas hacen las delicias de grandes y pequeños. El otoño es también el momento en el que los platos de cuchara con legumbre empiezan a hacer acto de presencia: lentejas, garbanzos o alubias son bien recibidas cuando el frío aparece. Pero como no a todo el mundo le gustan los platos de cuchara, hoy os traigo un plato de lentejas sin nada de caldo, pero plenamente otoñal, pues le añadiremos unas nueces y unas castañas. El resultado, una ensalada templada espectacular.


Ideal para una de mis sobrinas, a la cual no le gustan las lentejas estofadas que come en invierno, pero a la que le encantó la ensalada de lentejas con fresas que preparé en verano. E ideal también para mi amiga María, que se lleva la comida al trabajo, pero no le gusta utilizar el microondas para calentar la comida, por lo que necesita platos que no haya que calentar. Eso sí, la vinagreta hay que añadirla justo antes de comer la ensalada, por lo que se ha de llevar aparte.


 Para 1 ración se necesita:

1/4 vaso de los de agua de lentejas, agua, 1 hoja de laurel, 5 castañas grandes (o 10 si son pequeñas), 2 nueces, pipas de calabaza, pipas de girasol, piñones, 1 cucharada sopera de vinagre de Módena, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 cucharadita de las de postre de miel.

Cómo prepararlo:

En un cazo calentar agua suficiente para que cubra las lentejas, echar un chorrito de AOVE, un pellizco de sal y la hoja de laurel lavada. Cuando rompa a hervir, echar las lentejas, y dejar cocer el tiempo que indique el paquete (el mío 25 minutos).

Cuando  falten 10 minutos para que estén cocidas las lentejas, con un cuchillo hacer un corte en las castañas en forma de cruz, intentando que los cortes sean profundos. Ponerlas en un plato y meterlas en el microondas 2 minutos y medio. Mientras, abrir las nueces.

En un cuenco poner el vinagre y una pizca de sal, y mezclar bien. Añadir posteriormente las 2 cucharadas de AOVE y la miel. Batir hasta que esté todo ligado.

Cuando las lentejas estén cocidas, ponerlas escurridas en un plato, y sobre ellas colocar las pipas de calabaza y de girasol, los piñones, las castañas peladas y las nueces.

Verter las vinagreta por encima. ¡Y ya está!




Un plato fácil, rápido y muy rico. ¡Buen provecho!

viernes, 4 de julio de 2014

Ensalada de lentejas, fresas y brotes tiernos



Aunque sea verano y haga calor, no por ello hay que dejar de comer legumbre. Garbanzos, lentejas o alubias son los ingredientes perfectos de una rica ensalada veraniega como la que hoy os traigo. Añadimos unas  fresas y unos brotes tiernos a las lentejas junto con algún otro ingrediente, lo aliñamos todo, y ya tenemos una refrescante ensalada.


En Suiza hemos tenido durante una larga temporada fresas y fresones de España e Italia. El mes de junio empezaron a desaparecer y dejaron hueco a las fresas suizas, que tienen un sabor diferente (mi hija dice que están más ricas las suizas). También es muy diferente el precio, que dobla prácticamente el precio de las que vienen de fuera.


A la ensalada le añadiremos cacahuetes, que son una legumbre, y no un tipo de fruto seco, como mucha gente piensa. Para tostarlos no hace falta añadir aceite en la sartén, pues los cachuetes tienen un alto contenido graso y con la grasilla que ellos desprenden es suficiente.


En este plato, por tanto, vamos a mezclar dos tipos de legumbres, verdura y fruta.

Yo he utilizado lentejas pardinas, pero cualquier tipo de las lentejas oscuras os valen (beluga, de Puy,...)


Y lo que hago habitualmente para ganar tiempo es cocer el doble de lentejas y congelar las que sobran sin caldo. Así el día que decidáis utilizarlas para hacer una ensalada ya están cocidas y sólo tenéis que sacarlas la noche anterior del congelador y dejarlas en la parte menos fría de la nevera para que se vayan descongelando. Al día siguiente estarán listas y fresquitas para la ensalada.


Para el aliño utilizaremos vinagre blanco de Módena. Ya os he hablado de él en otra receta.

Para 2 raciones se necesita:

1/2 vaso de los de agua de lentejas, agua, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 hoja de laurel, 6 cacahuetes con cáscara, 1 bolsa de brotes tiernos de lechugas variadas, 6 fresas, vinagre balsámico de Módena blanco, miel, 1 mezcla de 5 pimientas diferentes.

Cómo prepararlo:

En una olla poner suficiente agua para cubrir las lentejas, añadir un chorrito de AOVE y sal y la hoja de laurel. Ponerla al fuego y cuando empiece a hervir añadir las lentejas. Dar vueltas con una cuchara de madera para que no se peguen en el fondo de la olla, y dejar cocer lo que indique el paquete (las mías 25 minutos).

Cuando estén cocidas, apartarlas del caldo (que podemos guardar para hacer una sopa, por ejemplo), y dejar que se enfríen.

Mientras, poner una sartén en el fuego. Abrir los cacahuetes, quitarles la cáscara y pelarlos. Echarlos en la sartén cuando esté caliente. Dar vueltas para que no se quemen.

Para el aliño vamos a mezclar 1 cucharada sopera de vinagre blanco de Módena, 3 de AOVE, 1 de miel, un pellizco de sal y pimienta al gusto.

Para montar los platos: poner en cada uno de ellos una base de brotes tiernos y encima colocar las lentejas.  Lavar bien las fresas, quitarles el tallo y cortarlas en 2 ó 4 partes a lo largo, según el tamaño, colocándolas sobre las lentejas. Añadir los cacahuetes. Verter la mitad del aliño en cada plato.


Y ahora yo os pregunto: las lentejas son un plato de cuchara, pero aquí las utilizamos en ensalada. ¿Con qué las comeréis con cuchara o con tenedor? Si me los contáis, os cuento lo que hacemos nosotros en casa.

¡Buen provecho!

lunes, 23 de junio de 2014

Ensalada de tomate, mozzarella y huevo


Plato veraniego

El calor ya ha llegado, estamos en verano y apetecen platos fresquitos. La ensalada de hoy es muy simple, con unos ingredientes que hemos preparado y comido muchísimas veces: tomate, queso mozzarella y huevo duro. Lo que la hace diferente es la vinagreta, que no lleva vinagre, sólo AOVE, sal, pimienta negra y albahaca.

Andaba yo el otro día por el supermercado intentando abastecer la nevera después de casi un mes de exámenes, y tropecé con unos tomates "aus der Region" que tenían muy buena pinta. Y la verdad es que no me defraudaron, aunque todavía no sea temporada de tomates.

En Suiza tienen muy en cuenta el medio ambiente, y creo que os he comentado alguna vez que les gusta que los productos que comen sean de la región (aus der Region). Si es posible prefieren que los tomates sean de alguno de los pueblos de alrededor, aunque cuesten más caros que los tomates italianos o españoles que han tenido que recorrer bastantes kilómetros para llegar a Suiza. Y lo mismo ocurre con fresas, calabacines, manzanas, ...

Aunque la verdad es que muchísima fruta y verdura viene de España e Italia. El otro día, por ejemplo, me topé en una frutería con unos melones de Villaconejos. Iba a clase y no podía cargar con un melón, pero prometo comprar alguno y contaros qué tal.

Ensalada fácil y refrescante

 


Para 2 raciones se necesita: 

2 tomates grandes, 2 huevos cocidos, queso mozzarella en barra, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, pimienta negra recién molida, albahaca.

Cómo prepararlo:

Partir los tomates, el queso y el huevo duro en rodajas.

En un cuenco mezclar bien 5 cucharadas soperas de AOVE, un pellizco de sal, media cucharadita de postre de albahaca seca, y pimienta negra recién molida al gusto.

Colocar en el plato rodajas de tomate mezcladas con rodajas de mozzarella. En uno de los bordes del plato colocar las rodajas de huevo duro montadas unas sobre otras.

Aliñar el conjunto con la vinagreta.


Y ya tenemos un entrante para una cena o una comida. Sano, ligero, sabroso y rapidísimo. Y además, sin pasar  calor en la cocina.

¡Qué aproveche!
 

martes, 29 de abril de 2014

Ensalada con espárragos verdes y vinagreta de miel


 

  Ensalada de primavera con espárragos


La semana pasada nos visitó Montse, una amiga española,  y fuimos a comer a un restaurante que está en Kleinbasel, el Linde. Tiene un patio con mesas donde puedes comer al aire libre, y eso hicimos. Como estamos en temporada de espárragos, la carta ofrecía varios platos en los que se incluía esta verdura. Ya os he comentado que en Suiza en esta época es típico quedar un día para ir a comerlos con amigos y familiares. Me pedí una "Frühlingssalat mit lauwarmen Spargel,Trockenfleisch und Tête de Moine", es decir, una ensalada con espárragos tibios (verdes y blancos), carne seca y queso tipo Tête de Moine. Y estaba buenísima. Así que hoy la he preparado en casa para mostraros la receta del mes de abril del blog, aunque he adaptado los ingredientes a los que se pueden encontrar en España: espárragos verdes, jamón serrano, queso, tomates cherry y una vinagreta con miel.


Yo he utilizado un queso italiano del tipo Asiago, parecido al semicurado español. Si queréis hacerla con el Tête de Moine, en España también se vende. Cuando lo cortan, le dan una forma característica, como de col rizada o clavel. Y está muy bueno.

Y he puesto jamón serrano ibérico de la zona de Guijuelo que nos trajo Montse.

Un plato completo, único e ideal para una cena. Espectacular.


Para 2 raciones se necesita:

1 bolsa de lechugas variadas, 6 varitas de queso semicurado (ó 6 flores deTête de Moine), 4 lonchas de jamón serrano ibérico,  6 tomates cherry, agua, sal, 10 espárragos verdes de grosor mediano, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de Módena, miel.

Cómo prepararlo:

Lavar bien los espárragos, cortar la parte dura (la contraria a la punta), y luego cortarlos en 3 ó 4 trozos.

Poner 1/2 litro de agua y un pellizco de sal en un cazo, y cuando hierva, echar los espárragos troceados. Dejarlos cocer 5 minutos.

Mientras, repartir lechuga en dos platos, y sobre ella poner las lonchas de jamón serrano partidas en trozos pequeños, los tomates cherry partidos por la mitad y el queso troceado (si son flores dejarlas enteras).

Hacer una vinagreta con 2 cucharadas soperas de vinagre de Módena, un pellizco de sal, 6 cucharadas soperas de AOVE y una cucharada sopera de miel. Batir bien todos los ingredientes.

Cuando los espárragos estén cocidos, repartirlos en ambos platos, y sobre ellos verter la vinagreta.

Animaos a hacerla, que no se tarda nada y está riquísima.
En guete!

viernes, 4 de abril de 2014

Ensalada con salmón, queso y pasas


Ensalada de primavera

 

En Basel llevamos unos cuantos días con bastante calor, entre 20-23ºC, más o menos, y apetece comer platos ligeros y de fácil digestión. Así que anoche se me ocurrió hacer esta ensalada para la cena. Un plato único con lechuga variada y salmón. Ligero, pero con fundamento, como diría Arguiñano.

Las pasas blancas


Hace poco en un supermercado me llamaron la atención unas pasas blancas (o rubias). Siempre las he comprado oscuras, y tenía curiosidad por saber si el sabor sería el mismo, de modo que acabaron en la cesta de la compra. El sabor que tienen es muy diferente. A nosotros la blanca nos ha  parecido que sabe mucho más a uva fresca que la negra.


Todas las frutas desecadas (pasas, orejones,...) suelen tener un color oscuro, y me extrañó que estas pasas fueran blancas. La razón de su color claro parece ser que es porque no se secan al Sol, sino  en un horno, y se les añade anhídrido sulfuroso (igual que al vino) para cortar la fermentación. Supongo que por eso tienen un sabor más parecido al de la uva fresca. Aunque a lo mejor la variedad de uva también tiene algo que ver.


Para 2 raciones se necesita:

1 bolsa de lechuga variada, 300 g. de salmón fresco, queso semicurado, pasas de uva blanca, 2 cucharadas soperas de semillas de sésamo, aceite de oliva extra (AOVE), vinagre de Módena, sal, miel.

Cómo prepararlo:

En una sartén poner unas gotas de AOVE, calentar y añadir el salmón cortado en dados. Dar vueltas de vez en cuando para que se haga por todos los lados.

Mientras, poner una base de lechuga en dos platos y añadir el queso cortado en dados y un puñado de pasas.

Retirar el salmón del fuego cuando esté hecho e incorporarlo a los platos. En la misma sartén echar las semillas de sésamo para que se tuesten (tardan muy poco)

Hacer una vinagreta con dos cucharadas soperas de vinagre de Módena, 6 de AOVE, una pizca de sal, y una cucharada sopera de miel. Mezclar bien todos los ingredientes y repartir la vinagreta en los dos platos, así como las semillas de sésamo tostadas.


Como veis, es un plato que se prepara en un momento, y combinamos verdura y pescado.

¡Buen provecho!

domingo, 23 de marzo de 2014

Ensalada con aguacate y fresas


 

Ensalada primaveral con fresas y aguacate

No sé a vosotros, pero a mí, según van aumentando las temperaturas me van apeteciendo platos más fresquitos, y que no requieran pasar mucho tiempo en la cocina. Y esta ensalada con fresones y aguacate cumple todos los requisitos.

La idea me la dieron Iosune y Alberto del blog Danza de fogones. Su ensalada primaveral me recordó a la ensalada de aguacate y frambuesas que os presenté hace tiempo y que tiene una mezcla de sabores que casan a la perfección.

Yo he variado algún ingrediente de los propuestos por ellos y he cambiado la vinagreta. El resultado nos ha encantado.


Echadle un vistazo al blog de esta pareja porque tiene recetas estupendas.

Las fresas y los fresones


Las fresas y fresones tienen pocas calorías y muchísimas propiedades beneficiosas para nuestra salud: abundantes antioxidantes- entre ellos vitaminas C y E-, potasio, ácido fólico, ácido cítrico y ácido salicílico. Precisamente, es por este último ácido por lo que no es recomendable su consumo a los alérgicos al ácido acetilsalicílico, más conocido como "aspirina".


Así que, aprovechando que están de temporada, no hay excusa para no comer esta rica fruta, a no ser que os produzcan algún tipo de alergia. 

Para 2 raciones se necesita:

1 bolsa de lechugas variadas, 1 aguacate, 6 fresones, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de Módena, miel, sal, pimienta negra, pipas de calabaza, pipas de girasol y piñones.

Cómo prepararlo:

Poner en dos platos una base de lechuga.

Partir el aguacate por la mitad, quitarle el hueso y poner medio aguacate picado en dados en cada plato.

Lavar los fresones, quitarles el tallo, y picar 3 en cada plato.

Añadir un puñadito de piñones y de pipas.

Hacer una vinagreta con 1 cucharada sopera de vinagre tinto de Módena y una pizca de sal. Batir hasta que la sal se haya disuelto. Añadir 2 cucharadas soperas de AOVE, una pizca de pimienta negra recién molida y una cucharada sopera de miel. Batir todo hasta que esté bien ligado, y añadir la mitad de la vinagreta en cada plato.

Y ya tenemos una estupenda ensalada primaveral.


Espero que os guste tanto como a nosotros. En guete!


viernes, 21 de marzo de 2014

Ensalada de tomate y queso

 

Plato rápido y fácil

La mayoría de las veces nos complicamos demasiado la vida cocinando, cuando algo sencillo queda igual de vistoso y rico. Este es el caso de este plato, tan fácil que cualquiera puede hacerlo.
De hecho, me parece tan sencillo, que no tenía ninguna intención de publicar la receta, pero una amiga me ha preguntado por el aliño, así que aquí os dejo esta sabrosa ensalada de tomate con queso. ¿El aliño? Aceite de oliva virgen extra y orégano. Así de simple.
Y como en la receta de ensalada de lentejas rojas, no se necesita microondas. Podéis montar el plato justo cuando lo vayáis a comer. Así que, María, otra receta de las tuyas.


Los tomates que he utilizado son de rama que no son los recomendados para preparar ensaladas, pero estamos en marzo, y estos olían y sabían estupendamente.

El queso que he puesto es una variedad italiana de la que ya os he hablado otras veces, Asiago. Es muy parecido a los semicurados que hay en España. Un queso curado también le irá de maravilla.


Se necesita: 

2 tomates medianos por persona, queso curado o semicurado, aceite de oliva virgen extra (AOVE), orégano.

Cómo prepararlo:

Picar los tomates en trozos pequeños y repartirlos en los platos. Hacer lo mismo con el queso. Aliñar con AOVE y orégano en abundancia, pues el plato no lleva sal.


Tras esta ensalada hemos comido unas alas de pollo al horno con naranjas sanguinas.

Ambos platos son muy fáciles, sabrosos y nutritivos y no exigen estar mucho tiempo en la cocina.

En guete! 

martes, 18 de marzo de 2014

Ensalada de lentejas rojas con tomate y huevo duro


Plato de legumbres para el calor


Después de unos días en la nieve, el carnaval de Basel y unos días en los Madriles, hemos vuelto al cole y al trabajo. Eso sí, el termómetro marca unos cuantos grados más que cuando comenzamos las vacaciones hace 15 días, así que, hoy he decidido hacer un plato acorde con el calorcillo que nos acompaña: una rica ensalada con lentejas, huevo y tomate.

Este plato es ideal para llevar al trabajo y, si no tenéis microondas o no os gusta utilizarlo, como a mi amiga María, lo único que tenéis que hacer es llevar las lentejas en el tupper, y picar el tomate y el huevo cuando lo vayáis a comer. El aliño lo lleváis aparte, y lo echáis también justo al ir a comerlo. Eso sí, procurad dejar, al menos, el huevo en la nevera cuando lleguéis a la oficina para que no se estropee.

Propiedades de las legumbres


No os voy a contar lo buenas que son las legumbres para la salud, porque seguro que ya lo sabéis.
Sí os diré que las legumbres son una parte importante de una dieta equilibrada, y aunque haga calor no hay que dejar de tomarlas. Una opción para el tiempo primaveral en el que estamos es comerlas templadas en forma de crema o en una ensalada.

A mí las legumbres que más me gustan son los garbanzos y las lentejas. Si tenéis curiosidad por saber algo más sobre las lentejas, os recomiendo este artículo de la revista Sabor Mediterráneo.

Hoy le ha tocado el turno a las lentejas rojas. En ensalada no quedan tan vistosas como las verdes, pero están igual de ricas, y se cuecen en un santiamén. Y la verdad sea dicha, hoy no tenía mucho tiempo para cocinar.


Y aunque no suelo utilizar tomates fuera de temporada, esta mañana al hacer la compra he encontrado unos tomates de rama españoles que olían de maravilla. Y para casa que me los he llevado. La verdad es que no saben igual que en verano, pero están muy ricos.

El caldo de cocer las lentejas lo podéis guardar y utilizar para hacer una sopa o una crema. Así aprovechamos los nutrientes que hayan podido escapar de las lentejas y se hayan quedado en el líquido. Por cierto, mirad qué color más bonito tiene el caldo de cocer lentejas rojas.


Para 2 raciones se necesita:

½ vaso de los de agua de lentejas rojas, agua, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 hoja de laurel, 1 huevo, 1 tomate pequeño, vinagre de Jerez.

Cómo prepararlo:

Poner un poco más de medio litro de agua en una olla, con sal, un chorrito de AOVE y el laurel. Cuando hierva, incorporar las lentejas, y dejar cocer el tiempo que indique el paquete (las mías 8 minutos)

Mientras, poner un huevo en un cazo, cubrirlo con agua, echar un pellizco de sal, y contar 12 minutos desde que empiece a hervir.

Cuando las lentejas estén cocidas, escurrirlas del caldo y ponerlas en dos platos. Partir el tomate en gajos, y poner una mitad en cada plato. Pelar el huevo cocido, y picarlo por encima de las lentejas.

Regar con un chorrito de AOVE, unas gotas de vinagre de Jerez, y espolvorear un poquito de sal.

Como veis, un plato sencillo y rápido, pero también nutritivo y sano.


¡Buen provecho!

jueves, 23 de enero de 2014

Ensalada de aguacate y naranja sanguina




¡Es temporada de naranjas sanguinas! Los que me conocen saben que este tipo de naranja me encanta. Pensaba yo que no la iba a encontrar en Suiza, y estaba equivocada. En este plato he combinado la variedad “Moro” con aguacate, y el resultado ha sido una estupenda ensalada para estos meses de frío.

Las naranjas sanguinas las traen a Suiza desde España e Italia. Las dos variedades que venden aquí son la “Moro” (Blutorangen), de color rojo oscuro, y la “Tarocco” (Halbblutorangen), menos roja. 


Según parece, el que sean más o menos rojas depende de la diferencia de temperatura que haya entre la noche y el día. A más diferencia, más oscuro es el color. Su sabor es bastante más ácido que el de las naranjas normales, y eso es precisamente lo que me encanta de estas naranjas.
Y con ellas hago zumos como el que veis en la foto. 


Y, por supuesto, esta riquísima ensalada.


Se necesita:

Una naranja sanguina, 1 aguacate, 1 cebolla pequeña, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de Jerez, pimienta negra recién molida.

Cómo prepararla:

Partir la cebolla por la mitad a lo ancho, pelar una mitad, y partirla en rodajas finas. Ponerlas en un cuenco, junto con  dos cucharadas de AOVE, unas gotas de vinagre, un pellizco de sal y pimienta negra recién según vuestro gusto.

Pelar la naranja sobre el cuenco,  intentando que no quede nada de la parte blanca. Lo de pelarla encima del cuenco es para que el zumo que irá cayendo mientras la pelamos se mezcle con el aliño.

Partir el aguacate por la mitad a lo largo, descorazonarlo y pelar una mitad. Partirla en rodajas finas.

Partir también la naranja en rodajas finas y ponerlas sobre un plato llano. Sobre ellas, las rodajas de cebolla, y encima las de aguacate.

Verter sobre el conjunto el aliño del cuenco.

Y ya tenemos hecha la ensalada. Es muy fácil y muy nutritiva.

Si la cebolla cruda no os gusta mucho, poned menos cantidad.


 ¡Aprovechad la temporada de naranjas!

domingo, 27 de octubre de 2013

Ensalada con aguacate y salmón a la plancha




En Basel llevamos una semana con bastante calor. Por la mañana temprano hace fresco, pero a partir de las 10 empieza a subir el termómetro y en un par de horas acabamos de manga corta.

Así que apetecen platos que no sean muy contundentes, como esta ensalada con aguacate y salmón a la plancha, que es perfecta para una cena. Al menos así la hemos tomado nosotros.

El salmón es un pescado bastante graso, por lo que prácticamente con su jugo se hará en la sartén, sin necesidad de aceite.

Yo he utilizado miel de tomillo y romero, pero podéis utilizar la que más os guste.

Para 2 raciones se necesita:

1 bolsa de lechuga de otoño variada, 1 aguacate, 200 g. de salmón en filetes, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de manzana, miel, sal, semillas de sésamo.

Cómo prepararlo:

Poner unas gotas de AOVE en una sartén, y cuando esté caliente incorporar el salmón. Cuando se vea que está hecho por la parte de abajo, dar la vuelta para que se haga por el otro lado.

Mientras, poner lechuga en dos platos hondos. Partir el aguacate por la mitad a lo largo, quitarle la piel y el hueso, y picar cada mitad sobre cada uno de los platos.

Hacer una vinagreta con 2 cucharadas soperas de vinagre de manzana, un pellizco de sal, 4 cucharadas soperas de AOVE y 1 cucharada sopera de miel. Batir bien hasta que todo esté ligado.

Colocar el salmón a la plancha encima de las ensaladas. Esparcir semillas de sésamo crudas por encima de ambas, y poner la mitad de la vinagreta en una ensalada y la otra mitad en la otra.

Y ya tenemos listo el plato. Como veis es muy sencillo y rápido de hacer. Espero que os guste si os animáis a prepararlo.
En Guete!

martes, 8 de octubre de 2013

Ensalada de otoño con feta, pasas, pipas y sésamo




En casa nos gustan mucho las ensaladas. Y aunque en Basel ya hace un poco de fresquete, no por eso dejamos de comerlas.

Con un poco de imaginación podemos preparar un plato único para la cena. En otoño se pueden hacer ensaladas con las variedades de lechuga de temporada (batavia o  escarola), diferentes tipos de queso (de cabra, feta) frutos secos (nueces, pasas, avellanas) semillas (pipas, sésamo crudo o tostado, lino, amapola). Se le puede añadir pechuga de pollo a la plancha, el sobrante de algún asado laminado, dados de salmón a la plancha, huevos duros de codorniz, …

Y si nos da pereza lavar y cortar la lechuga podemos utilizar las bolsas preparadas que venden en las tiendas. A la rapidez debemos añadir que hay bolsas de lechuga de prácticamente todos los tipos durante todo el año, así que si nos gusta una variedad más que otra, no hay que esperar a su temporada para comerla. Y además, cuando se vive solo o en pareja, las bolsas de lechuga son a veces la mejor opción. Sólo hay que fijarse en la fecha de caducidad, vigilar que la bolsa no esté deshinchada y que la lechuga dentro no esté enmohecida o ennegrecida. Eso sí, en cuanto se abre, pierde la atmósfera protectora, por lo que debe ser consumida en breve.

Si os queréis llevar una ensalada al trabajo para el día siguiente, recordad que el aliño debe ir aparte, para echarlo justo en el momento de ir a comerla. 

Para 2 raciones se necesita:

1 bolsa de lechuga de otoño variada de 250 g., 1 bolsa de rúcula de 90 g., queso feta, dos cucharadas soperas de pasas, 1 cucharada sopera de pipas crudas sin cáscara, 1 cucharadita de postre de semillas de sésamo sin tostar,  1 cucharada sopera de vinagre de Módena, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 cucharadita de postre de miel.

Cómo prepararlo: 

Si las pasas están duras, ponerlas en un bol con agua tibia durante una media hora. Si no, no es necesario.

Poner en una ensaladera las lechugas y la rúcula. Si sobra, cerrar bien la bolsa y utilizarla lo antes posible.

Partir el queso feta en dados y añadirlos a la ensalada. Incorporar las pipas, las semillas de sésamo y las pasas (sin el agua).

Hacer la vinagreta: batir el vinagre con una pizca de sal hasta que ésta se disuelva. Añadir el AOVE y la miel y batir hasta que todo esté ligado.

Añadir la vinagreta a la ensalada.

Y a vosotros, ¿os gustan las ensaladas en otoño?