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jueves, 30 de abril de 2015
Lentejas con salchicha del Ticino (Eintopf mit Linsen und Luganighe)
Hoy las temperaturas han bajado. Hemos pasado de estar de manga corta a ponernos otra vez la manga larga y un abrigo. Así que he decidido hacer un plato de cuchara para comer. Y como en Semana Santa estuvimos en el Ticino (la parte de Suiza donde se habla italiano), pues se me ha ocurrido hacer unas lentejas con salchicha del Ticino.
¿Y cómo es la salchicha del Ticino? Allí la llaman "luganiga" cuando es más gordita y "luganighetta" cuando la salchicha es más fina. La diferencia, a parte del grosor de la salchicha es que la luganiga lleva ajo y la luganighetta no. Por lo demás, ambas se hacen con carne de cerdo, panceta, sal, pimienta, especias y vino de la variedad merlot del Ticino.
Es una salchicha fresca, con forma de chorizo gordito si es luganiga, y enrollada sobre sí misma formando una espiral si es luganighetta.
La de la foto es una luganighetta de un tamaño considerable, salen entre 3 y 4 raciones, y por ello no hace falta sujetarla con un palo de brocheta. Pero las más pequeñas suelen estar enganchadas con una brocheta de madera para que mantengan la forma. En alemán la llaman "tessiner Wurst" o "Luganighe"
Yo la he hecho al horno para que el plato tuviera menos grasa. Pero se puede cocer o freír en una sartén.
Y las lentejas las he hecho de forma tradicional, dejándolas cocer despacito. En media hora ya estaban listas.
Aquí os dejo la receta suiza del mes de abril.
Para 4 raciones se necesita:
1 luganighetta grande o 2 pequeñas (450 g. de salchicha aprox.), 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, 2 zanahorias medianas, 1/2 pimiento rojo grande, 1 tomate grande, 4 patatas pequeñas, 1 vaso de los de agua lleno de lentejas, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de las de moka de pimentón, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 litro de agua, tomillo, comino molido, sal, pimienta negra recién molida.
Cómo prepararlo:
Poner en una olla un fondo de AOVE. Pelar y picar la cebolla y el ajo en trocitos pequeños. Picar también el pimiento. Cuando el aceite esté caliente, echar la picada anterior. Remover con una cuchara de madera.
Cuando la cebolla esté transparente, añadir las zanahorias cortadas en rodajas, y la patatas tronchándolas en trozos al cortarlas. Remover con una cuchara de madera.
Pasados un par de minutos, rallar el tomate sobre la cazuela. Remover.
Pasados unos minutos, y sin que se queme al fondo de la olla, añadir las lentejas, remover bien, y añadir el pimentón. Remover rápidamente para que no se queme, y verter en la olla el agua. Depende de si os gusta luego el plato más o menos caldoso, tendréis que añadir más o menos líquido. En principio, con que cubra las lentejas más 3 dedos por encima será suficiente.
Cuando empiece a hervir, añadir la hoja de laurel, pimienta negra recién molida, comino también molido y tomillo al gusto.
Dejar cocer el tiempo que indique en el paquete de las lentejas, y 5 minutos antes de terminar, salar al gusto.
Mientras las lentejas se hacen, calentar el horno, con calor arriba y abajo a 200ºC. Cuando esté listo, bajar la temperatura a 180º, poner la salchicha sobre una rejilla de horno y dejar que se haga durante unos 15 minutos. Yo la puse en la parte de abajo con el ventilador. Si vuestro horno no tiene aire, dejar la temperatura a 200 ºC y poner la bandeja en la parte central.
Podéis poner una bandeja de horno con papel sulfurizado debajo de la rejilla para que la posible grasa de la salchicha caiga ahí y no os manche el horno.
Y ya sólo hay que ponerlo todo en el plato. La salchicha la podéis hacer trocitos o dejarla en trozos largos, como hice yo, y que cada uno se la parta como quiera.
En Guete!
domingo, 29 de marzo de 2015
Guiso de calabaza y lentejas rojas con bacon
Plato de cuchara
En Basel llevamos unas semanas que a veces estamos de manga corta porque hace mucho calor, y a veces bajan las temperaturas como si fuera invierno otra vez. Y ayer pasó esto precisamente. Así que hice un plato de cuchara: lentejas rojas con calabaza y lonchas de bacon.¿Qué lo queréis hacer vegetariano? Pues muy fácil: sustituid el bacon por dados o lonchas de tofu ahumado.
A la peque y a mí no nos gustan muy caldosos los platos. Pero a quien le guste más caldoso, en plan sopa, le puede añadir más agua a la olla y luego tendrá más caldo al servirlo en el plato.
El tiempo de cocción total va a ser de 15 minutos. Según lo que indique en vuestro paquete de lentejas, la calabaza cocerá más o menos tiempo sola.
Yo he utilizado una naranja sanguina porque me encantan este tipo de naranjas, y he pensado que su sabor ácido contrasta mejor con el sabor dulce de la calabaza. Pero podéis utilizar otro tipo de naranjas sin problema.
Uno tiene que adaptar las recetas a su gusto, pues todos somos diferentes, y a todos nos gustan diferentes cosas. "En la variedad está el gusto", como dice un refrán español.
Para 4 raciones se necesita:
Aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 cebolla mediana, 500 g. de calabaza, 3/4 de un vaso de los de agua de lentejas rojas (200 g. aprox.), 8 lonchas de bacon, 1'5 l. de agua, 1 naranja sanguina, sal, jengibre en polvo.
Cómo prepararlo:
Pelar la calabaza y cortarla en dados de "a bocado". Pelar la cebolla y picarla en trocitos pequeños.
Cubrir el fondo de una olla con AOVE, y cuando esté caliente, incorporar la cebolla. Dar unas vueltas con una cuchara de madera, y cuando empiece a estar transparente, añadir la calabaza.
Dejar pochar durante 5 minutos, y añadir el zumo de la naranja. Remover bien, y en un par de minutos incorporar el agua.
Cuando empiece a hervir, bajar el fuego y añadir sal y jengibre al gusto.
Dejar cocer durante 7 minutos y añadir las lentejas. Remover bien con la cuchara de madera.
Dejar cocer todo junto durante 8 minutos (o lo que ponga en el paquete de lentejas).
Mientras, en una plancha o sartén hacer (sin aceite) las lonchas de bacon. ¿Tiempo? Depende de vosotros, según os gusten más o menos retostaditas.
Y ya sólo falta ponerlo en el plato. Yo hoy lo he puesto en cuencos grandes. Para que las lonchas de bacon se pudieran sosterner verticalmente.
¡Qué aproveche!
Mapienlacocina
lunes, 16 de marzo de 2015
Garbanzos con chorizo y salsa de tomate a la albahaca (Chümiwürstli mit Kirchererbsen, Tomate und Basilikum)
Receta para el frío
Este invierno no os había puesto ninguna receta de Saucisson. Y como el invierno llega a su fin, y la primavera ya está llamando a la puerta, pues hoy toca receta de chorizo.
El saucisson que os presento hoy es un "saucisson au cumin".
Lleva comino como especia principal, y es el favorito de la peque. Desde que lo probó sólo quiere que cocine este. El "Waadtländer" y el "de Vully" no le gustan tanto, aunque se los come igual de bien.
He acompañado este "chorizo al comino" con unos garbanzos que me habían sobrado al preparar un potaje con bacalao. Y para que no estuvieran tan solos les he puesto una salsa de tomate con albahaca.
Plato fácil y rápido
Como los tomates no están de temporada, he utilizado un bote de tomate frito con albahaca, o Tomate Basilikum, como lo llaman por aquí. Intentad que sea de buena calidad para que sea lo más parecida posible a una salsa de tomate casera.
Y como los garbanzos ya estaban cocidos, pues no he tenido que estar casi nada en la cocina. Que no siempre tenemos que emplear media mañana para hacer un plato rico y nutritivo.
Si utilizáis chorizo de ristra los tiempos de cocción son los que comentamos en la receta de Puré de manzana y patatas con saucisson de Vaud.
Nosotros lo hemos comido de plato único, por eso he puesto tantos garbanzos y tanto chorizo. Si lo ponéis como primero, las cantidades de garbanzos y chorizo se deben reducir a la mitad.
Aquí os dejo la receta suiza del mes de marzo.
Para 3 raciones se necesita:
3 Chümiwürstli (o 300 g. de chorizo de ristra español), 800 g. de garbanzos ya cocidos, 1 cebolla pequeña, 1 bote de 690 g. tomate frito con albahaca, agua, aceite de oliva virgen extra (AOVE).
Cómo prepararlo:
En una olla se pone suficiente agua para que cubra los 3 Chümiwürstli. Cuando empiece a hervir, añadir los chorizos, y dejar cocer a fuego bajo durante 40 minutos.
Pasado este tiempo, pinchar con un palillo los chorizos para que suelten la grasa que tienen (cuidado que el chorro puede manchar bastante)
Mientras, cubrir el fondo de una olla con AOVE, y ponerla a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, echar la cebolla muy picada. Dar unas vueltas con una cuchara de madera, y cuando empiece a ponerse transparente, añadir la mitad del bote de tomate frito. Ponerlo a fuego muy bajo y dejar unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Añadir los garbanzos, y mezclar bien. Dejar que todo junto se guise otros 5 minutos.
Y ya sólo falta ponerlo en el plato. Yo he dejado el chorizo entero para que cada uno se haga los trozos como quiera y lo vaya combinando con los garbanzos. Y lo he puesto en un plato llano, pues no tiene caldo.
Como dicen en Suiza: En Guete!
miércoles, 11 de marzo de 2015
Potaje de garbanzos con bacalao y tomate
Plato de Cuaresma
Llevamos una semana con unas temperaturas muy primaverales por Basel. Pero hoy ha amanecido nublado y ha refrescado un poco. Así que he decicido que mejor no hacía la ensalada que había previsto hacer. Pero anoche había puesto unos garbanzos en remojo y algo tenía que hacer con ellos. Me he acordado de que estamos en Cuaresma, época en la que no se come carne los viernes. Y he pensado que podía hacer un potaje de garbanzos con bacalao. Aunque claro, el plato que he cocinado no es un potaje de vigilia al uso, porque ni el bacalao es desalado, ni lleva espinacas ni huevo duro. El bacalao es fresco y lo he cocinado con una salsa de tomate. Y es que cocinar siempre lo mismo es un poco aburrido. ¿No os parece?Como no estamos en época de tomates, he utilizado tomate en conserva.
Para 3 raciones se necesita:
2 vasos de los de agua de garbanzos secos, 300 g. de bacalao fresco o congelado (no en salazón), 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 2 hojas de laurel, 1 cucharadita de las de moka de pimentón, sal, pimienta blanca, aceite de oliva virgen extra (AOVE), agua, 800 g.(1 lata) de tomate pelado y picado en conserva.
Cómo prepararlo:
Poner los garbanzos en remojo la noche anterior. Cuando se vayan a cocinar, desechar el agua del remojo, poner los garbanzos en una olla de cocción rápida, cubrirlos con agua, poner sal al gusto, un chorrito de AOVE y una hoja de laurel lavada y dejar cocer el tiempo que indiquen las instrucciones de vuestra olla.
Mientras, cubrir el fondo de una sarten con AOVE, y cuando esté caliente echar la cebolla y los ajos bien picaditos. Cuando la cebolla empiece a estar transparente, echar la lata de tomate. Remover con una cuchara de madera para que no se pegue, a fuego muy bajo. Echar el pimentón y remover bien. Lavar una hoja de laurel y añadirla al guiso. Cuando el tomate empice a hacer burbujas, echar el lomo de bacalao cortado en trozos de "a bocado". Pasados 2 ó 3 minutos, dar la vuelta a los tacos de bacalao. Seguir dando vueltas hasta que estén cocinados por todos los lados. Salpimentar al gusto.
Hay que tener cuidado para que el bacalao no se seque demasiado en la sartén, tiene que quedar jugoso. Si el tomate empezara a pegarse al fondo de la sartén y el bacalao todavía no estuviera hecho, añadir un poquito de agua de cocer los garbanzos en el guiso de tomate.
Y ya sólo nos falta montar los platos: ponemos un par de cazos de garbanzos en cada uno, y cubrimos con el bacalao y la salsa de tomate. Removemos con cuidado para que todo se mezcle bien, ¡y ya está!
Os sobrarán garbanzos, pero los podéis utilizar para hacer un guiso de ternera con verduras o un cuscús.
Y el caldo de cocer los garbanzos lo podéis aprovechar para hacer infinidad de platos, como por ejemplo, una sopa de tortellini, una sopa de zanahoria y espinacas, o una sopa naranja.
¡Buen provecho!
miércoles, 21 de enero de 2015
Guiso de ternera con verduras y especias
Sano e ideal para el invierno
Hace unas semanas estuvimos en un restaurante. Y para comer me pedí un tajine de ternera con verduras. Riquísimo.Intentando recrear la receta ha salido este plato. No le he puesto demasiadas especias porque lo iba a comer la peque, pero aún así he utilizado unas cuantas. He aprovechado unos garbanzos que tenía ya cocidos. Si no queréis cocerlos, podéis utilizar garbanzos de bote ya cocidos.
Para 3 raciones se necesita:
250 g. de ternera en dados, harina, 3 patatas pequeñas, 1/2 pimiento rojo, 1 tomate grande, una zanahoria grande, 2 dientes de ajo, 1 cebolla pequeña, 1 lata pequeña de guisantes ya cocidos, 6 cucharadas soperas de garbanzos ya cocidos, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 cucharada de las de moka de jengibre en polvo, 1 cucharada de las de té de cúrcuma, pimienta negra al gusto, 1 hoja de laurel, 1 cucharada de las de moka de pimentón, 2 l. de caldo de verdura.
Cómo prepararlo:
Cubrir el fondo de una olla con AOVE.
Rebozar los trozos de ternera en harina y añadirlos a la olla cuando el aceite esté caliente.
Pelar la cebolla y los ajos y picarlos en trozos pequeños. Lavar y picar el pimiento también en trozos pequeños. Añadirlos a la olla cuando la ternera empiece a estar dorada. Remover bien.
Cuando la cebolla empiece a estar transparente, añadir el tomate rallado. Remover.
Añadir el pimentón, remover y rápidamente añadir el caldo. Cuando empiece a hervir, añadir pimienta negra recién molida al gusto, el jengibre, la cúrcuma y la hora de laurel. Dejar cocer una hora y cuarto.
Pelar las patatas y la zanahoria. Picar la zanahoria en rodajas y las patatas en trozos tronchándolas.
Añadirlas al guiso y dejar cocer otros 10 minutos. Añadir entonces los guisantes y los garbanzos, y sal al gusto. Remover. Dejar que rompa a hervir y apagar.
Y ya tenemos un plato de cuchara para los días de invierno. ¡Qué aproveche!
domingo, 30 de noviembre de 2014
Chorizo con judías y patatas
Saucisson auf dreierlei Bohnen
Plato de legumbre y carne
Cuando me propuse hacer esta receta no sabía lo difícil que iba a ser encontrar judías blancas por estos lares. Y cuando las he logrado comprar, he descubierto que en Suiza (al menos en esta parte) sólo venden un tipo de un tamaño grande, como los judiones de la Granja, que resulta que en italiano se llaman "judías españolas" (eso pone en el paquete). Una vez encontradas las blancas, las judías pintas dieron menos problemas y las judías verdes fueron muy fáciles de encontrar.
Así que ya sólo tenía que lograr el chorizo. Y compré dos tipos diferentes de saucisson, uno de Vully (el delgado) y otro del tipo Waadtländer (el más gordito)
Se supone que los diferentes tipos de saucisson tienen diferentes sabores, y quería comprobar si esto era así. Así que se me ocurrió comer dos saucisson diferentes a la vez. Confirmado, tienen un sabor muy diferente.
Para los que no andéis por Suiza, el saucisson se cambia por chorizo y ya está.
Es un plato que necesita varias cacerolas y también los tiempos de cocción son varios. Si queréis reducir el tiempo de preparación y el número de ollas, podéis utilizar judías blancas, pintas y verdes de lata o bote de cristal. No es lo mismo, pero a veces no se tiene mucho tiempo para cocinar, totalmente comprensible.
Para 3 raciones se necesita:
600 g. de saucisson (o chorizo de ristra), 9 judías verdes planas y largas, 1 vaso de los de agua, con la mitad de judías pintas y la mitad de judías blancas, 2 patatas medianas, 1 puerro pequeño, agua, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 hoja de laurel, pimienta negra recién molida, 1/2 cucharadita de las de moka de pimentón.
Cómo prepararlo:
Poner las judías pintas y blancas en remojo la noche anterior.
El día que lo vayáis a cocinar, desechar el agua del remojo, y poner las judías en una olla a presión. Cubrirlas de agua y añadir un dedo más, echar un chorrito de AOVE, espolvorear con sal, incorporar la hoja de laurel, tapar y dejar cocer lo que indiquen las instrucciones de la olla (la mía 7 minutos en nivel 2)
Poner el saucisson en otra olla y cubrirlo con agua. Cuando rompa a hervir bajar el fuego al mínimo. Dejarlo cocer 45 minutos. Pasado este tiempo, pinchar el saucisson en varios sitios con un palillo dentro de la cazuela para que suelte la grasa. Cuidado con el chorro de líquido que sale, que puede quemar y mancha bastante.
Si utilizáis chorizo de ristra español lo podéis incorporar directamente a la olla de las judías para que cueza todo junto. Pero si queréis que el guiso tenga menos grasa, habrá que cocerlo aparte, y se pinchará el chorizo antes de echarlo en una cazuela con agua para que suelte la grasa en el líquido. Con 15 minutos de cocción será suficiente.
Lavar el puerro y cortarlo en rodajas.
Cubrir el fondo de una cacerola con AOVE. Cuando esté caliente, incorporar el puerro y dar unas vueltas con una cuchara de madera.
Mientras, lavar las judías verdes, quitarles las puntas y los posibles hilillos laterales, partirlas en tres, y añadirlas a la cacerola con el puerro. Echar también las patatas peladas y cortadas en trozos. Si las chascáis al cortarlas, el caldo resultante será un poquito más espeso. Dar unas vueltas y dejar un par de minutos. Echar el pimentón, remover rápido para que no se queme y cubrir con agua. Cuando empiece a hervir echar la pimienta negra. Dejar cocer durante 10 minutos a fuego medio. Echar entonces sal al gusto, y dejar cocer otros 5 minutos más.
Una vez estén todos los ingredientes cocinados, ya sólo queda montar el plato. Poner un par de cazos de judías pintas y blancas, otro par de patatas y judías verdes, y por encima repartir el saucisson cortado en rodajas.
La cantidad de caldo del plato la dejo a vuestra elección, pero aquí se presenta sin mucho líquido.
¡Y ya está hecha la receta suiza del mes de noviembre!
En guete!
domingo, 16 de noviembre de 2014
Ensalada templada de lentejas con castañas y nueces
Ensalada de otoño
Estamos en plena temporada de frutos secos: castañas, nueces, avellanas,... todas hacen su aparición en otoño. En Basel hace ya unas semanas que los puestos de castañas asadas hacen las delicias de grandes y pequeños. El otoño es también el momento en el que los platos de cuchara con legumbre empiezan a hacer acto de presencia: lentejas, garbanzos o alubias son bien recibidas cuando el frío aparece. Pero como no a todo el mundo le gustan los platos de cuchara, hoy os traigo un plato de lentejas sin nada de caldo, pero plenamente otoñal, pues le añadiremos unas nueces y unas castañas. El resultado, una ensalada templada espectacular.
Ideal para una de mis sobrinas, a la cual no le gustan las lentejas estofadas que come en invierno, pero a la que le encantó la ensalada de lentejas con fresas que preparé en verano. E ideal también para mi amiga María, que se lleva la comida al trabajo, pero no le gusta utilizar el microondas para calentar la comida, por lo que necesita platos que no haya que calentar. Eso sí, la vinagreta hay que añadirla justo antes de comer la ensalada, por lo que se ha de llevar aparte.
Para 1 ración se necesita:
1/4 vaso de los de agua de lentejas, agua, 1 hoja de laurel, 5 castañas grandes (o 10 si son pequeñas), 2 nueces, pipas de calabaza, pipas de girasol, piñones, 1 cucharada sopera de vinagre de Módena, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 cucharadita de las de postre de miel.
Cómo prepararlo:
En un cazo calentar agua suficiente para que cubra las lentejas, echar un chorrito de AOVE, un pellizco de sal y la hoja de laurel lavada. Cuando rompa a hervir, echar las lentejas, y dejar cocer el tiempo que indique el paquete (el mío 25 minutos).
Cuando falten 10 minutos para que estén cocidas las lentejas, con un cuchillo hacer un corte en las castañas en forma de cruz, intentando que los cortes sean profundos. Ponerlas en un plato y meterlas en el microondas 2 minutos y medio. Mientras, abrir las nueces.
En un cuenco poner el vinagre y una pizca de sal, y mezclar bien. Añadir posteriormente las 2 cucharadas de AOVE y la miel. Batir hasta que esté todo ligado.
Cuando las lentejas estén cocidas, ponerlas escurridas en un plato, y sobre ellas colocar las pipas de calabaza y de girasol, los piñones, las castañas peladas y las nueces.
Verter las vinagreta por encima. ¡Y ya está!
Un plato fácil, rápido y muy rico. ¡Buen provecho!
viernes, 4 de julio de 2014
Ensalada de lentejas, fresas y brotes tiernos
Aunque sea verano y haga calor, no por ello hay que dejar de comer legumbre. Garbanzos, lentejas o alubias son los ingredientes perfectos de una rica ensalada veraniega como la que hoy os traigo. Añadimos unas fresas y unos brotes tiernos a las lentejas junto con algún otro ingrediente, lo aliñamos todo, y ya tenemos una refrescante ensalada.
En Suiza hemos tenido durante una larga temporada fresas y fresones de España e Italia. El mes de junio empezaron a desaparecer y dejaron hueco a las fresas suizas, que tienen un sabor diferente (mi hija dice que están más ricas las suizas). También es muy diferente el precio, que dobla prácticamente el precio de las que vienen de fuera.
A la ensalada le añadiremos cacahuetes, que son una legumbre, y no un tipo de fruto seco, como mucha gente piensa. Para tostarlos no hace falta añadir aceite en la sartén, pues los cachuetes tienen un alto contenido graso y con la grasilla que ellos desprenden es suficiente.
En este plato, por tanto, vamos a mezclar dos tipos de legumbres, verdura y fruta.
Yo he utilizado lentejas pardinas, pero cualquier tipo de las lentejas oscuras os valen (beluga, de Puy,...)
Y lo que hago habitualmente para ganar tiempo es cocer el doble de lentejas y congelar las que sobran sin caldo. Así el día que decidáis utilizarlas para hacer una ensalada ya están cocidas y sólo tenéis que sacarlas la noche anterior del congelador y dejarlas en la parte menos fría de la nevera para que se vayan descongelando. Al día siguiente estarán listas y fresquitas para la ensalada.
Para el aliño utilizaremos vinagre blanco de Módena. Ya os he hablado de él en otra receta.
Para 2 raciones se necesita:
1/2 vaso de los de agua de lentejas, agua, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 hoja de laurel, 6 cacahuetes con cáscara, 1 bolsa de brotes tiernos de lechugas variadas, 6 fresas, vinagre balsámico de Módena blanco, miel, 1 mezcla de 5 pimientas diferentes.
Cómo prepararlo:
En una olla poner suficiente agua para cubrir las lentejas, añadir un chorrito de AOVE y sal y la hoja de laurel. Ponerla al fuego y cuando empiece a hervir añadir las lentejas. Dar vueltas con una cuchara de madera para que no se peguen en el fondo de la olla, y dejar cocer lo que indique el paquete (las mías 25 minutos).
Cuando estén cocidas, apartarlas del caldo (que podemos guardar para hacer una sopa, por ejemplo), y dejar que se enfríen.
Mientras, poner una sartén en el fuego. Abrir los cacahuetes, quitarles la cáscara y pelarlos. Echarlos en la sartén cuando esté caliente. Dar vueltas para que no se quemen.
Para el aliño vamos a mezclar 1 cucharada sopera de vinagre blanco de Módena, 3 de AOVE, 1 de miel, un pellizco de sal y pimienta al gusto.
Para montar los platos: poner en cada uno de ellos una base de brotes tiernos y encima colocar las lentejas. Lavar bien las fresas, quitarles el tallo y cortarlas en 2 ó 4 partes a lo largo, según el tamaño, colocándolas sobre las lentejas. Añadir los cacahuetes. Verter la mitad del aliño en cada plato.
Y ahora yo os pregunto: las lentejas son un plato de cuchara, pero aquí las utilizamos en ensalada. ¿Con qué las comeréis con cuchara o con tenedor? Si me los contáis, os cuento lo que hacemos nosotros en casa.
¡Buen provecho!
jueves, 10 de abril de 2014
Espaguetis con lentejas y espinacas
Plato único con legumbre y cereal
Hoy os traigo un plato de cereal y legumbre. La espinaca le da un toque de color y sabor estupendo a estos espaguetis con lentejas.
Hoy no tenía muy claro qué hacer para comer. Tenía que cocinar para mí sola, y me apetecía un plato nuevo, algo que no hubiera probado antes. Pero no tenía mucho tiempo para cocinar, así que, he echado mano del libro "20-Minuten-Küche" ("Recetas listas en 20 minutos", más o menos es la traducción) que saqué de la biblioteca la semana pasada. Esta receta me ha enamorado desde que la he visto. Eso sí, como hago casi siempre, he cambiado algún ingrediente y no le he puesto nata.
Como andaba corta de tiempo, he utilizado lentejas rojas que se cuecen en un abrir y cerrar de ojos, y una bolsa de espinacas baby listas para ser utilizadas.
Simple, rápido y delicioso. Así es este plato.
Para 4 raciones se necesita:
350 g. de espaguetis, 2/3 de un vaso de agua de lentejas rojas, 3 puñados de espinacas baby, 1/2 cebolla mediana, un diente de ajo, 350 ml. de caldo de verduras (un poco menos de 1'5 vasos de los de agua), aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, agua.
Cómo prepararlo:
En una olla poner 1'5 l. de agua con un chorrito de AOVE y sal. Cuando empiece a hervir incorporar los espaguetis, dando vueltas al principio para que no se peguen unos a otros. Dejar cocer lo que indique el paquete. Escurrir la pasta cuando esté cocida.
Mientras, cubrir el fondo de un cazo con AOVE. Cuando esté caliente añadir la cebolla y el ajo picaditos. Rehogar hasta que la cebolla se ponga transparente y añadir el caldo de verdura. Cuando empiece a hervir incorporar las lentejas y dejar cocer el tiempo que indique en el paquete.
Incorporar las espinacas al cazo 5 minutos antes de que acaben de cocer las lentejas.
Poner los espaguetis en los platos y verter sobre ellos el contenido del cazo.
Este es el ejemplo de que un plato cocinado en 20 minutos puede ser saludable. ¡Y está riquísimo!
¡Buen provecho!
miércoles, 26 de marzo de 2014
Lentejas con chorizo de Vully (saucisson du Vully)
Plato de cuchara
Cuando yo era pequeña en mi casa siempre se comían platos de cuchara. Me encantaban las lentejas con chorizo que mi madre preparaba cuando era pequeña. Mi hermano y yo llegábamos del colegio y teníamos el plato en la mesa esperándonos. A veces estaba tan caliente que no podíamos comerlo ni soplando.
Ahora mi madre ya es mayor, y prepara las lentejas con verduras en vez de con carne, pues a cierta edad no se necesitan tantas calorías.
Receta de invierno
Pero cuando hace frío las calorías son necesarias, y el sábado bajaron mucho las temperaturas en Basel. Desde entonces tenemos unas máximas de 10ºC por el día y ha helado alguna noche. Así que hoy me he acordado de las lentejas con chorizo que comía de pequeña, y he preparado un plato suizo-español. He mezclado un ingrediente típico de la dieta mediterránea como son las lentejas, con un saucisson suizo (o chorizo) que no habíamos probado nunca, el Saucisson de Vully, típicamente suizo.
Este saucisson es parecido al de la receta de Puré de patatas y manzana con saucisson vaudois, pero el de Vully se elabora en el cantón de Fribourg. De todos los tipos de saucisson que he probado, el de Vully es el que me ha gustado más. Es del tipo "Tradition", que según he podido averiguar es de los más suaves.
El truco para que un saucisson quede en su punto es ponerlo en una olla con agua que lo cubra y justo cuando empiece a hervir, bajar el fuego al mínimo, pues el saucisson se debe cocer con el calor que desprende el agua, pero sin que ésta hierva. El tiempo de cocción depende del tamaño del saucisson, entre 40 y 50 minutos.
Para 3 raciones se necesita:
230 g. de saucisson du Vully (o chorizo), 1 cebolla pequeña, 1 diente de ajo grande, 3 zanahorias medianas, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 lata de tomate en conserva, 1/2 cuharadita de moka de pimentón dulce, 1 cucharadita de café de comino en polvo, 1 cucharadita de café de tomillo, 1 vaso de los de agua lleno 3/4 partes de lentejas, 2 l. de agua.
Cómo prepararlo:
Poner el saucisson en una olla y cubrirlo con agua. Cuando rompa a hervir bajar el calor al mínimo. Dejarlo cocer 45 minutos. Pasado este tiempo, pinchar el saucisson en varios sitios con un palillo dentro de la cazuela para que suelte la grasa. Cuidado con el chorro de líquido que sale, que puede quemar y mancha bastante.
Si utilizáis chorizo de ristra español lo podéis incorporar directamente a la olla de las lentejas para que cueza todo junto. Pero si queréis que el guiso tenga menos grasa sí será necesario cocerlo aparte, y habrá que pinchar el chorizo antes de echarlo en una cazuela con agua para que suelte la grasa en el líquido. Con 15 minutos de cocción será suficiente.
Mientras cuece el saucisson (o el chorizo), cubrir el fondo de una olla con AOVE, y cuando esté caliente incorporar la cebolla y el diente de ajo bien picaditos. Cuando la cebolla esté transparente, añadir la zanahoria cortada en rodajas finas. Rehogar un par de minutos.
Añadir media lata (unos 125 g.) de tomate troceado en conserva. Rehogar otro par de minutos. Espolvorear el pimentón, dar unas vueltas con una cuchara de madera muy rápido para que no se queme, y añadir en seguida 1 litro de agua aproximadamente. Esperar a que hierva, y añadir las lentejas. Dar unas vueltas, y cuando vuelva a hervir espolvorear sal al gusto, el comino y el tomillo. Dejar cocer a fuego medio lo que indique en el paquete. En mi caso eran 25 minutos.
Cuando el saucisson (o el chorizo) esté cocido y haya soltado la grasa, lo cortamos en rodajas.
Para emplatar, ponemos las lentejas en un plato hondo, y sobre ellas rodajas de saucisson (o chorizo).
¡Y ya tenemos listo otro rico plato para combatir el frío!
Y tú, ¿cómo haces las lentejas: ligeritas con verduras o contudentes con carne?
¡Qué aproveche!
martes, 18 de marzo de 2014
Ensalada de lentejas rojas con tomate y huevo duro
Plato de legumbres para el calor
Después de unos días en la nieve, el carnaval de Basel y unos días en los Madriles, hemos vuelto al cole y al trabajo. Eso sí, el termómetro marca unos cuantos grados más que cuando comenzamos las vacaciones hace 15 días, así que, hoy he decidido hacer un plato acorde con el calorcillo que nos acompaña: una rica ensalada con lentejas, huevo y tomate.
Este plato es ideal para llevar al trabajo y, si no tenéis microondas o no os gusta utilizarlo, como a mi amiga María, lo único que tenéis que hacer es llevar las lentejas en el tupper, y picar el tomate y el huevo cuando lo vayáis a comer. El aliño lo lleváis aparte, y lo echáis también justo al ir a comerlo. Eso sí, procurad dejar, al menos, el huevo en la nevera cuando lleguéis a la oficina para que no se estropee.
Propiedades de las legumbres
No os voy a contar lo buenas que son las legumbres para la salud, porque seguro que ya lo sabéis.
Sí os diré que las legumbres son una parte importante de una dieta equilibrada, y aunque haga calor no hay que dejar de tomarlas. Una opción para el tiempo primaveral en el que estamos es comerlas templadas en forma de crema o en una ensalada.
A mí las legumbres que más me gustan son los garbanzos y las lentejas. Si tenéis curiosidad por saber algo más sobre las lentejas, os recomiendo este artículo de la revista Sabor Mediterráneo.
Hoy le ha tocado el turno a las lentejas rojas. En ensalada no quedan tan vistosas como las verdes, pero están igual de ricas, y se cuecen en un santiamén. Y la verdad sea dicha, hoy no tenía mucho tiempo para cocinar.
Y aunque no suelo utilizar tomates fuera de temporada, esta mañana al hacer la compra he encontrado unos tomates de rama españoles que olían de maravilla. Y para casa que me los he llevado. La verdad es que no saben igual que en verano, pero están muy ricos.
El caldo de cocer las lentejas lo podéis guardar y utilizar para hacer una sopa o una crema. Así aprovechamos los nutrientes que hayan podido escapar de las lentejas y se hayan quedado en el líquido. Por cierto, mirad qué color más bonito tiene el caldo de cocer lentejas rojas.
Para 2 raciones se necesita:
½ vaso de los de agua de lentejas rojas, agua, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 hoja de laurel, 1 huevo, 1 tomate pequeño, vinagre de Jerez.
Cómo prepararlo:
Poner un poco más de medio litro de agua en una olla, con sal, un chorrito de AOVE y el laurel. Cuando hierva, incorporar las lentejas, y dejar cocer el tiempo que indique el paquete (las mías 8 minutos)
Mientras, poner un huevo en un cazo, cubrirlo con agua, echar un pellizco de sal, y contar 12 minutos desde que empiece a hervir.
Cuando las lentejas estén cocidas, escurrirlas del caldo y ponerlas en dos platos. Partir el tomate en gajos, y poner una mitad en cada plato. Pelar el huevo cocido, y picarlo por encima de las lentejas.
Regar con un chorrito de AOVE, unas gotas de vinagre de Jerez, y espolvorear un poquito de sal.
Como veis, un plato sencillo y rápido, pero también nutritivo y sano.
¡Buen provecho!
lunes, 3 de marzo de 2014
Lentejas rojas con lomo de cerdo asado
Ayer sobró un trocito de un asado de lomo de cerdo, y pensé en utilizarlo hoy para acompañar unas lentejas. Desde que descubrí las lentejas rojas las utilizo bastante. A mí me gustan más que las normales, y a mi media naranja le gustan menos. ¡En la variedad está el gusto!
Con un sofrito, unas zanahorias y unas cuantas especias ha quedado un plato riquísimo, muy del gusto de la peque: “¡Mamá, me encantan estas lentejas!”, me ha dicho. ¡Y ni os cuento lo contenta que me he puesto con el comentario!
Para 3 raciones se necesita:
2 zanahorias medianas, un puerro pequeño, 2 dientes de ajo, una lata de tomate troceado, medio pimiento rojo, ¾ partes de 1 vaso de los de agua de lentejas rojas, 1 hoja de laurel, ¼ de una cucharadita de moka de pimentón dulce, ½ cucharadita de té de tomillo, ½ cucharadita de té de comino en polvo, ½ cucharadita de té de perejil, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 l. de agua, sal, restos de carne asada del día anterior (unos 75 g.)
Cómo prepararlo:
Lavar el puerro, quitarle la primera capa y picarlo en rodajas de 1 cm. de grosor. Picar los dientes de ajo en trocitos pequeños.
Cubrir el fondo de una olla con AOVE. Cuando esté caliente incorporar el puerro y el ajo. Dar unas vueltas con una cuchara de madera. Cuando el puerro empiece a estar transparente, echar el pimiento troceado. Dar vueltas.
A los 5 minutos incorporar las zanahorias peladas y cortadas en rodajas finas.
Dejar pochar todo junto 5 minutos más, y añadir dos cucharadas soperas de tomate en conserva troceado. Dar vueltas y espolvorear el pimentón; dar unas vueltas rápidas y añadir en seguida el agua para que no se queme. Incorporar el laurel, el tomillo, el perejil y el comino. Salar al gusto. Llevar a ebullición y dejar cocer durante 10 minutos a fuego medio. Pasado ese tiempo incorporar las lentejas rojas, y dejar cocer lo que indique en el paquete (en mi caso 8 minutos).
Mientras tanto, picar los restos de carne asada en trocitos.
Pasado el tiempo de cocción, apagar el fuego. Servir las lentejas en los platos, poniendo en cada uno unos trocitos de carne.
Como véis, no se tarda nada en prepararlo y es un plato muy completo de legumbre con verdura y un poquito de carne.
¡Ya me contaréis si os ha gustado!
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