lunes, 10 de febrero de 2014

Magdalenas de chocolate




Mañana es el cumple de la peque, 11 añazos ya. Y en su clase tienen la costumbre de llevar una tarta para celebrarlo con los compañeros. Las tartas a veces las han hecho las mamás, y a veces no. Ella quería ser original y ha decidido no llevar una tarta, sino unas magdalenas, y por supuesto, tenían que ser de chocolate.


Ya habíamos hecho magdalenas antes, aunque nunca de chocolate. Así que llevamos unos meses horneando diferentes recetas para ir probando y variando cantidades. Objetivo: tener la receta lista para el cumple de Marina.




Hay que utilizar levadura química o impulsor tipo Royal, es decir, que la levadura venga en un sobre. Algunas veces los componentes vienen en dos sobres de colores diferentes, uno con bicarbonato sódico y otro con acidulante. En esta receta estos sobres no nos valen porque no vamos a meter la masa en el horno inmediatamente después de añadirle el impulsor, y porque el efecto que tendría sería diferente. Si queréis saber más sobre la diferencia entre la levadura química que viene en un sobre como la Royal, y la que viene en dos como la del Mercadona, podéis leer este post de Bea del blog "El rincón de Bea". Ella lo explica maravillosamente, así que no me voy a repetir. 

Daniel Martínez, del blog “El monstruo de las galletas”, comenta que cuando se habla de levadura si no pones la coletilla “Royal”, no queda claro qué es lo que estás utilizando. Curiosamente, en otros idiomas está muy clara la diferencia entre la “levadura” (“Hefe” en alemán, o “yeast” en inglés) y el “impulsor” (“Backpulver” en alemán, o “baking powder” en inglés). En nuestro idioma hay que especificar si lo que se utiliza es levadura Royal o levadura de panadero. Por cierto, en Basel también hay levadura Royal.


Yo he utilizado aceite de oliva virgen extra, más que nada porque en Basel no hay otro aceite de oliva (o al menos yo no lo he encontrado). Pero os aconsejo utilizar uno más suave, que no sea extra. Con aceite de girasol también se pueden hacer, pero yo estoy acostumbrada al sabor de las magdalenas de mi pueblo que siempre se han hecho con aceite de oliva, y no lo cambio por ningún otro. 

Hay gente que no tiene báscula en la cocina porque no la necesita. Yo, por ejemplo, no pesaba nada hasta que empecé con el blog. Pero tampoco lo hacía todo a ojo de buen cubero. Utilizaba como referencia un vaso de agua (que equivale a 250 ml.) o de vino (que equivale a la mitad). Es por ello que la mayoría de las veces os doy las cantidades de pasta, arroz o legumbres utilizando esa referencia. Para muchos postres se utiliza la "medida del yogur". Un vaso de yogur contiene 125 ml. Lo gracioso del tema es que esa medida en Suiza, por ejemplo, no vale, pues la mayoría de los yogures son de 150 ml. Así que para los que no tenéis peso ni tampoco vaso medidor, os pongo las medidas con otra referencia más común al lado de los gramos o los mililitros.



Ingredientes para unas 30 magdalenas:

4 huevos, 275 g. (1 vaso de los de agua) de azúcar, 75 ml. (2 vasos de chupito) de leche, 250 ml. (1 vaso de los de agua) de aceite de oliva virgen extra (AOVE), 250 g. (1 + 1/4 vaso de los de agua) de harina blanca, 75 g. (6 cucharadas soperas cargaditas) de cacao en polvo no azucarado, 15 g. (1 sobre) de impulsor o levadura química, la piel de un limón rallada.

Cómo prepararlas:

En un cuenco grande o una ensaladera batir ligeramente los huevos, e incorporar el azúcar poco a poco, batiendo con las varillas hasta que empiece a hacer espuma. En ese momento añadir la leche y el aceite, moviendo otra vez con las varillas hasta que todo esté ligado.

En otro cuenco poner la harina, el cacao, la levadura y la ralladura de limón. Remover hasta que todo se haya mezclado bien.

Incorporar a la ensaladera esta mezcla pasándola por un colador. Batirlo todo con las varillas hasta conseguir una masa con la consistencia un poco más espesa que unas natillas. Es importante que esté bien mezclada y que no tenga grumos.

Tapar con papel transparente y dejar enfriar en la nevera durante una hora.

Pasado ese tiempo, precalentar el horno a 200º C. Colocar en una bandeja de horno las cápsulas de papel y llenarlas hasta la mitad con la masa que hemos sacado de la nevera.

Meter la bandeja en el horno a media altura con calor arriba y abajo. Cuando empiecen a subir, bajar la temperatura a 180ºC. Para saber si están hechas, a los 15 minutos pinchar un par de ellas con un palo de brocheta. Si sale limpio es que ya están. Si no, dejar en el horno unos minutos más controlando que no se pasen.

Para comerlas hay que esperar a que se hayan enfriado.

Ya os contaré si les gustan las magdalenas a los compañeros de Marina.

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