miércoles, 18 de diciembre de 2013

Puré de lentejas rojas y zanahorias con crème fraîche




El libro “La Tartine Gourmande: Recipes for an Inspired life” lleva conmigo desde que Béatrice Peltre lo sacó a la luz, allá por mediados de 2012. No sólo me gusta por las recetas, las fotos son preciosas. Al principio de cada una de ellas cuenta algo relacionado con la misma, o el recuerdo que esa comida le inspira. La mayoría de los platos son vegetarianos,  aunque incluye de vez en cuando algún pescado o marisco. Cambiando algunos ingredientes de su “Carrot and red lentil soup with coconut milk” (Crema de zanahorias y lentejas rojas con leche de coco), ha salido este saludable puré de color naranja-naranja, con las lentejas rojas y las zanahorias. Yo he utilizado crème fraîche en vez de leche de coco y no he puesto mantequilla al principio, sólo aceite de oliva virgen extra. 


Las lentejas rojas suelen venderse ya peladas, por lo que facilitan la digestión, siendo más recomendables que las verdes para las personas con problemas digestivos.


El tiempo total de cocción que yo he empleado son 15 minutos, pero depende del tiempo que indique el paquete de las lentejas. Las que yo he utilizado en 8 minutos estaban listas.


Para hacer un plato menos calórico se puede prescindir de la crème fraîche. 


 Para 4 raciones se necesita:

Aceite de oliva virgen extra (AOVE), una cebolla pequeña, un puerro mediano, 2 dientes de ajo, 5 zanahorias medianas, 2 tomates, comino en polvo, tomillo, sal, pimienta negra molida, 1 hoja de laurel, 1 taza de lentejas rojas peladas (175 g.) y 4 tazas de agua.

Cómo prepararlo:

Cubrir el fondo de una olla con AOVE. Lavar el puerro bien para que no queden restos de tierra, quitarle la capa de fuera, y partir la parte blanca en rodajas. Picar también la cebolla en rodajas. 

Incorporarlos a la olla cuando el aceite esté caliente, junto con una cucharadita de postre de tomillo y otra de comino en polvo. Dar vueltas con una cuchara de madera.

Cuando la cebolla y el puerro empiecen a ponerse transparentes, añadir los ajos picados en trocitos pequeños. Remover con la cuchara.

Rallar los dos tomates e incorporarlos a la olla y dar unas vueltas con la cuchara.

Pelar las zanahorias, partirlas en rodajas e incorporarlas al conjunto, junto con el agua y la hoja de laurel. Espolvorear con sal y pimienta negra recién molida según vuestro gusto. Remover todo el conjunto, llevar a ebullición y dejar cocer 7 minutos, al cabo de los cuales se incorporan las lentejas rojas

Dejar cocer otros 8 minutos o lo que indique el paquete de lentejas.

Cuando las lentejas estén hechas y las zanahorias cocidas, apartar del fuego, retirar la hoja de laurel, y batir el conjunto con una batidora eléctrica y repartir en cuencos individuales

Añadir una cucharadita de postre de crème fraîche sobre la crema en los cuencos (optativo).

Es un plato nutritivo de los que apetecen cuando las temperaturas empiezan a bajar.
¿Os atrevéis a cocinar con lentejas rojas?

martes, 17 de diciembre de 2013

Salmón con puerro al horno




Os hablé hace tiempo de un libro de Michel Montignac que había sacado de la biblioteca. Esta receta es de ese libro, aunque he cambiado algún ingrediente. Como ya os dije, los platos que presenta son muy saludables, y nadie diría que forman parte de una dieta para adelgazar. En esta receta combinamos el salmón, rico en proteínas y ácidos grasos omega-3, con el puerro, un vegetal que ayuda a reforzar nuestro sistema inmunitario. 


Además, es una receta fácil de hacer y nos puede servir para cualquiera de las comidas de Navidad que se acercan.


Para 2 raciones se necesita:

200 g. de salmón sin piel, 2 puerros medianos, 1 cebolla mediana, sal gorda, aceite de oliva virgen extra (AOVE), eneldo, semillas de sésamo, el zumo de ½ limón.

Cómo prepararlo:

Picar la cebolla menuda. Lavar bien el puerro, y partir la parte blanca en dos a lo largo, y luego, cada mitad en 3 partes a lo ancho.

Precalentar el horno a 200ºC durante 15 minutos.

Mientras, poner un poco de AOVE en una sartén y pochar la cebolla y el puerro ligeramente.

Pintar una fuente de horno con AOVE. Poner la mitad del puerro y la cebolla pochados, y sobre ello el salmón y la mitad del zumo de limón. Espolvorear sal y eneldo a vuestro gusto, y cubrir con la otra mitad de la cebolla y el puerro pochados. Cubrir la fuente con papel de aluminio, y meter en el horno durante 10 minutos.

Mientras tanto, tostar las semillas de sésamo en la sartén donde hemos pochado la verdura. No hace falta poner AOVE, pues con lo que haya quedado en la sartén es suficiente.

Hacer una vinagreta con la otra mitad del zumo de limón, 2 cucharadas de AOVE y las semillas de sésamo tostadas.


Como véis no es nada complicada. ¡Qué aproveche!

sábado, 14 de diciembre de 2013

Garbanzos con rape y salsa de tomate




Había puesto unos garbanzos en remojo la noche anterior, y pensaba hacerlos con panceta, pero en el congelador no quedaba. Así que me puse a pensar con qué podía hacer yo los garbanzos. Vi el rape y pensé: “Si los garbanzos con bacalao están ricos, pues con el rape seguro que también”. Y la verdad es que están buenísimos.

El sabor es mucho más suave que el del típico potaje con bacalao, así que la peque, que no es muy amiga del pescado, no puso demasiados reparos.

A diferencia del guiso de lentejas con rape, donde marinamos el pescado en una salsa con hierbas y limón, este plato de garbanzos con rape lo vamos a guisar con una salsa de tomate no muy espesa.


Cuando hago salsa de tomate suelo triturar el tomate o lo rallo antes de echarlo a la sartén, pues así tarda menos tiempo en estar listo. Sobre lo de las pepitas y la piel hablaremos en otro momento. Pero yo las utilizo prácticamente siempre. 

Y habitualmente utilizo legumbre seca, pues con las ollas ultrarrápidas el tiempo de cocción se reduce al mínimo; pero si no tenéis tiempo o si habéis olvidado poner los garbanzos en remojo (tienen que estar mínimo 12 horas), se pueden utilizar garbanzos ya cocidos. Eso sí, escurrirlos bien del líquido que llevan, pues contiene mucha sal. Algunas personas incluso los lavan con agua para quitarles los restos de líquido. Lo dejo a vuestra elección.

El resultado es el que podéis ver en la foto: un plato de cuchara saludable y muy apetecible para calentar el cuerpo en invierno.


Para 5 raciones se necesita:

400 g de garbanzos secos, 1 hoja de laurel, comino en polvo, agua, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 300 g. de rape, harina, 3 tomates medianos, 1 cebolla mediana, 2 dientes de ajo, unas hebras de azafrán.

Cómo prepararlo:

Poner los garbanzos en remojo (con abundante agua) la noche anterior.

En la olla de cocción rápida poner los garbanzos escurridos del agua de remojo. Cubrir con agua hasta dos dedos por encima de los garbanzos (o el líquido que indique el libro de instrucciones de vuestra olla). Poner un chorrito de AOVE, sal, una hoja de laurel lavada y espolvorear comino. Cerrar la olla y dejar cocer el tiempo que indiquen las instrucciones de la misma.

Mientras tanto, partir el rape en dados y pasarlos por harina. Poner en una olla ancha (o una sartén ancha y de paredes altas) suficiente AOVE para freír. Cuando esté caliente, incorporar el rape y cuando esté frito dejarlo aparte sobre un plato con papel absorbente.

En el aceite sobrante (si es mucho hay que quitar un poco, tienen que quedar unas 4 cucharadas más o menos) se hará la salsa de tomate.

Picar fina la cebolla y echarla en la sartén con el aceite de freír el pescado.

Mientras, rallar los tomates. Cuando la cebolla empiece a estar transparente, incorporar el tomate rallado. Dar unas vueltas con una cuchara de madera hasta que empiece a  burbujear, y añadir una cucharada sopera de harina. Remover continuamente para que la harina no haga grumos, y verter un vaso y medio de agua sobre la salsa de tomate. Dar unas vueltas con la cuchara.

Machacar en un mortero los dientes de ajo con dos pellizcos de sal y las hebras de azafrán. Una vez machacado, poner en el mortero dos cucharadas de la salsa de la sartén, e incorporar lo del mortero a la salsa. Dar vueltas y dejar que hierva unos 15 minutos. Incorporar entonces a la salsa el rape frito que habíamos apartado, comprobar que la salsa cubra el pescado (sino, añadir más agua), y dejar hervir otros 5 minutos. La salsa no ha de quedar muy espesa, sino más bien clarita.

Poner en cada uno de los platos los garbanzos que se considere oportuno (escurridos del agua de cocción), y encima poner unos trozos de rape y regar con la salsa de tomate.


Como veis, un plato sin mucha complicación. ¡Qué aproveche!

martes, 10 de diciembre de 2013

Turrón de chocolate con arroz inflado




En la clase de la peque están ahora con el proyecto de Navidad (¡qué raro!). Hay niños de diferentes nacionalidades, y cada día le toca a uno llevar algo relacionado con la Navidad. Puede ser un cuento, un villancico, alguna comida... Y puede tener o no relación con su país de origen. Algunos han llevado cuentos navideños italianos; otros, pasteles de manzana de Turquía. Hoy nos tocaba a nosotros, y hemos llevado turrón de chocolate, el típico que comen los niños españoles en Navidad. Bueno, y los no tan niños.


Y hemos triunfado, para qué negarlo. Al igual que a otros compañeros, le han pedido a la peque que lleve la receta. En alemán, por supuesto. Y esto de escribir la receta en alemán va a ser más difícil que hacer turrón, ya veréis.

Nunca antes había hecho turrón, si he de ser sincera. Necesitaba una receta con ingredientes fáciles de encontrar en Suiza. Con el chocolate sabía que no iba a haber problema, pero con la manteca de cerdo o la leche condensada…

Tras una tarde de búsqueda, la encontré en este estupendo blog de Lidia de la O. Hace platos muy ricos, e imparte talleres. Si no fuera por la distancia que me separa de la Península, tengo claro que ya me habría apuntado a alguno.

Este turrón de chocolate con arroz inflado es facilísimo de hacer, y no tiene nada que envidiarle al de Suchard. Por cierto, el fundador de la marca, Philippe Suchard, era un chocolatero suizo que también creó los chocolates Milka.


Si no tenéis un cuentagotas a mano, se puede utilizar una jeringuilla.

Y la excusa de no tener molde no vale. Os podéis fabricar uno con un brik de leche. Se limpia bien por dentro y se corta la parte delantera. ¡Y ya tenemos molde! Eso sí, hay que acordarse de forrarlo con papel de horno para desmoldar bien el turrón.


Para 2 tabletas se necesita:

500 g. de chocolate con leche, 250 g. de Nutella, 100 g. de arroz inflado, 12 gotas ó 0,6 ml (OJO no 6) de 1 vaso de los de agua lleno de agua con una cucharadita de las de postre de sal.

Cómo prepararlo:

Derretir el chocolate en un cazo al baño María. Cuando esté totalmente derretido, incorporar la Nutella, y mezclar bien. Añadir el agua salada y remover. Apartar del fuego.

Echar una capa fina de esta mezcla en el fondo de cada uno de los moldes. Así la capa superior quedará sin burbujas.

Incorporar el arroz inflado al chocolate del cazo y remover bien. Verter en los moldes.

Si los moldes son de silicona no hace falta poner papel sulfurizado. Si no, es recomendable utilizarlo para luego desmoldar bien.

Meter en la nevera durante unas 4-5 horas. Desmoldar cuando haya cuajado la mezcla.

Animaros a hacerlo, que es muy fácil y está riquísimo. Y si tenéis niños en casa, además de divertirse haciendo turrón, van a ser unos catadores excepcionales.


domingo, 8 de diciembre de 2013

Crema de zanahoria con setas




No me he ido de vacaciones, sino todo lo contrario. Varias infecciones acabadas en “itis” han atacado por turnos a todos los miembros de la familia. Llevamos unos cuantos días incluyendo en nuestra dieta diaria ibuprofeno y antibióticos. Y por supuesto, sopas y cremas como esta de zanahoria, que viene muy bien cuando cuesta tragar alimentos.

De todos modos, espero que este primer invierno en Suiza sea como el primer año de guardería, que según cuentan los niños lo pillan todo y luego se inmunizan.

Yo las zanahorias no las he pelado porque las compré bio. Había una oferta y costaban prácticamente igual que las normales, así que aproveché y me traje un par de kilos a casa.

Y he utilizado setas variadas de bote.  Para comprarlas frescas tenía que ir hasta el centro y con tanta infección suelta por casa era un poco difícil. Si se compran frescas hay que limpiarlas muy bien con un trapo humedecido y un cepillo para quitarles la arenilla que tengan.


Para 4 raciones se necesita:

500 g. de zanahorias, 2 patatas pequeñas, 1 puerro mediano, agua, sal, nuez moscada, aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 bote de setas variadas (o setas frescas)

Cómo prepararlo:

Cubrir el fondo de una olla con AOVE. Mientras se calienta, lavar el puerro y partir la parte blanca en rodajas de 1 cm, más o menos.  Cuando el aceite esté caliente, echar el puerro y rehogarlo hasta que esté transparente. Incorporar entonces las zanahorias peladas y picadas en rodajas finas. Rehogar un par de minutos, moviendo con una cuchara de madera.

Añadir la patata también pelada y tronchada. Remover y cubrir con agua dos dedos por encima de la zanahoria y la patata. Poner a fuego fuerte hasta que empiece a hervir, y entonces bajar el fuego a un punto medio.

Mientras, poner un chorrito de AOVE en una sartén, y cuando esté caliente incorporar 4 cucharadas soperas de setas escurridas del líquido del bote. Dar unas vueltas con la cuchara de madera hasta que se vea que han cogido un poquito de color. Apartar del fuego y mantenerlas calientes.

Cuando la zanahoria y la patata lleven 10 minutos de cocción, espolvorear sal y nuez moscada. Dejar cocer 5 minutos más. Para saber si ya está cocido, coger un trozo de patata y de zanahoria con la cuchara de madera y partirlo con un cuchillo. Si el cuchillo se desliza de forma suave, es que está listo.

Triturar. Tiene que quedar espesita para que no se hundan las setas al ponerlas. Verter la crema en un tazón y sobre ella unas cuantas setas de las que teníamos apartadas.

Es un plato caliente que sienta muy bien cuando hace frío. Y a los niños les encanta. Además, si a los más pequeñitos no les echáis setas no tienen que masticar. ¿Os animáis a probarlo?