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sábado, 8 de agosto de 2015

Ensalada de lechuga, tomatitos y bacon


Con el calor que está haciendo por estos lares (sí, en Suiza también tenemos mucho calor este verano), sólo me apetece comer ensaladas. Esta es una de las que he hecho este verano.

Colorida es un rato, ¿no os parece? Lechuga de diferentes tipos, tomates cherry de colores, queso feta y lonchas de bacon. Todo lo necesario de una comida en un solo plato. Rápido y sin prácticamente encender la cocina. Lo justo para hacer a la plancha el bacon.

Y para una de mis amigas a la que no le gusta utilizar el microondas, es ideal. Basta con llevar el aliño aparte y el día siguiente en el trabajo añadirlo, y tenemos un plato de primera.
Si se quiere también se pueden llevar los ingredientes por separado y montar la ensalada en el momento de comérsela. Eso era lo que hacía una de mis compañeras de trabajo en Barcelona. Y no veáis qué ensaladas se montaba.



Para una ración se necesita:

1 bolsa de lechugas variadas, 6 tomates cherry de colores variados, 3 lonchas de bacon, queso feta, pipas de girasol, pipas de calabaza, cacahuetes, aceite de oliva virgen extra (AOVE), vinagre de Módena, miel, sal.

Cómo prepararla:

Calentar una sartén en el fuego y hacer en ella las lonchas de bacon a la plancha, sin aceite.

Poner en un plato una base de lechuga.

Partir los tomates por la mitad y repartirlos por el plato.

Partir el queso feta en dados y añadirlos a la ensalada.

Echar un puñado de pipas de girasol, de calabaza, de cacahuetes, lo que más os guste.

Incorporar las lonchas de bacon crujientitas.

En un cuenco poner 1/2 cucharada sopera de vinagre de Módena y un pellizco de sal. Batir bien hasta disolver la sal. Añadir 2 cucharadas soperas de AOVE y 1 cucharadita de las de té de miel. Batirlo todo bien, e incorporar este aliño a la ensalada.


Y ya está listo el plato. En un  periquete hemos hecho una ensalada veraniega y muy nutritiva.

Yo me la he comido de plato principal, pero si la queréis poner como entrante, también es una opción.

¡Buen provecho!

Mapienlacocina.

jueves, 6 de agosto de 2015

Gazpacho ligero


El gazpacho es un plato muy consumido en España en la época veraniega. Este año también en Suiza estamos sufriendo la ola de calor. Los suizos conocen este plato, lo llaman "gazpacho" y lo describen como una "sopa de tomate fría". Lleva tomate, y se toma frío, pero de ahí a que sea una sopa, va un abismo. Hay que tener en cuenta que la palabra alemana para los platos que tienen esa textura es "Suppe" o sopa, y da igual que se tome humeante o con cubitos de hielo.

A mí no me gusta el gazpacho muy fuerte, así que no le pongo ajo. Le pongo un poquito de cebolla, algo así como una cucharadita de las de moka. De esta manera, los niños a los que no les gusta el sabor fuerte del ajo y la cebolla crudos pueden comerlo sin problema, y no rechistarán. A mi hija le encanta, y a una de sus primas también.

"¿Cómo tiene tu gazpacho un color tan rojo?", me preguntó una vez una compañera de trabajo. El secreto está en ponerle pimiento rojo en vez de verde.


Para una ración se necesita: 

2 tomates rojos grandes, 1 pimiento rojo, 1 pepino, 1 cebolla, aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino de Jerez, sal.

Cómo prepararlo:

Lavar los tomates, picarlos, y ponerlos en un vaso de batidora. Partir un trozo de pimiento del tamaño de un DNI, lavarlo y añadirlo al vaso.

Cortar un trocito de la parte del tallo del pepino, y con él frotar sobre el pepino haciendo círculos, hasta que salga una espuma blanca. Así no amargará. Cuando deje de hacer espuma, tirar a la basura el trocito que hemos cortado, limpiar bien el borde, y cortar un trozo de largo del tamaño de un dedo pulgar, pelarlo, picarlo y añadirlo al vaso.

Echar un poquito de cebolla (cuanto más se eche, más fuerte estará).

Añadir un chorro de AOVE, un chorrito de vinagre (o unas gotas) y un pellizco de sal.

La cantidad de AOVE y vinagre (sobre todo, de vinagre) va a depender de lo fuerte que os guste el sabor.

Batir con la batidora.

Probarlo para comprobar si hay que añadir más AOVE, vinagre o sal.

Y ya está. Fácil, económico y saludable para los calores que nos están atacando estos días.


No le he puesto picada de pimiento, tomate, cebolla y pan porque este gazpacho es bastante espeso. Si lo hacéis más clarito la picada le va muy bien.

Y si lo queréis más frío, le podéis poner un cubito de hielo.

¡Qué aproveche!

Mapienlacocina.

 

domingo, 29 de marzo de 2015

Guiso de calabaza y lentejas rojas con bacon


Plato de cuchara

En Basel llevamos unas semanas que a veces estamos de manga corta porque hace mucho calor, y a veces bajan las temperaturas como si fuera invierno otra vez. Y ayer pasó esto precisamente. Así que hice un plato de cuchara: lentejas rojas con calabaza y lonchas de bacon.

¿Qué lo queréis hacer vegetariano? Pues muy fácil: sustituid el bacon por dados o lonchas de tofu ahumado.

A la peque y a mí no nos gustan muy caldosos los platos. Pero a quien le guste más caldoso, en plan sopa, le puede añadir más agua a la olla y luego tendrá más caldo al servirlo en el plato.


El tiempo de cocción total va a ser de 15 minutos. Según lo que indique en vuestro paquete de lentejas, la calabaza cocerá más o menos tiempo sola.

Yo he utilizado una naranja sanguina porque me encantan este tipo de naranjas, y he pensado que su sabor ácido contrasta mejor con el sabor dulce de la calabaza. Pero podéis utilizar otro tipo de  naranjas sin problema.

Uno tiene que adaptar las recetas a su gusto, pues todos somos diferentes, y a todos nos gustan diferentes cosas. "En la variedad está el gusto", como dice un refrán español.


Para 4 raciones se necesita:

Aceite de oliva virgen extra (AOVE), 1 cebolla mediana, 500 g. de calabaza, 3/4 de un vaso de los de agua de lentejas rojas (200 g. aprox.), 8 lonchas de bacon, 1'5 l. de agua,  1 naranja sanguina, sal, jengibre en polvo.

Cómo prepararlo:

Pelar la calabaza y cortarla en dados de "a bocado". Pelar la cebolla y picarla en trocitos pequeños.

Cubrir el fondo de una olla con AOVE, y cuando esté caliente, incorporar la cebolla. Dar unas vueltas con una cuchara de madera, y cuando empiece a estar transparente, añadir la calabaza.

Dejar pochar durante 5 minutos, y añadir el zumo de la naranja. Remover bien, y en un  par de minutos incorporar el agua.

Cuando empiece a hervir, bajar el fuego y añadir sal y jengibre al gusto.

Dejar cocer durante 7 minutos y añadir las lentejas. Remover bien con la cuchara de madera.

Dejar cocer todo junto durante 8 minutos (o lo que ponga en el paquete de lentejas).

Mientras, en una plancha o sartén hacer (sin aceite) las lonchas de bacon. ¿Tiempo? Depende de vosotros, según os gusten más o menos retostaditas.

Y ya sólo falta ponerlo en el plato. Yo hoy lo he puesto en cuencos grandes. Para que las lonchas de bacon se pudieran sosterner verticalmente.


¡Qué aproveche!

Mapienlacocina

jueves, 29 de enero de 2015

Puré de calabacín


Esta semana ha nevado en Basel. No mucho, pero ha cuajado un poquito. Así que para estas temperaturas apetecen platos calentitos, como esta crema de calabacín.


El otro día estaba con unas amigas españolas y comentaban que en Suiza no se comen platos de cuchara en general.  Yo creo que ello se debe a que aquí la costumbre es comer un plato principal, que puede ser de pasta, o de arroz tipo risotto; si es de carne siempre va acompañado de una guarnición: patata asada o en puré, arroz, ensalada,... Y con ese único plato comes, pues la ración es abundante. A veces, sobre todo en invierno, antes de ese plato se come una crema: de calabaza, de zanahoria, de puerro,... o bien de calabacín, como la que hoy he hecho para comer. Aquí las llaman "Suppe".


No vamos a pelar los calabacines enteros porque así nuestra crema tendrá un bonito color verde. Sí conviene quitar los posibles arañazos y desperfectos que haya en la piel.
También podéis cocinar el calabacín sin pelarlo, aunque a veces la piel amarga un poco y puede estropear el sabor del plato. 


Es muy fácil de preparar, no se tarda nada en hacerla, y está muy rica. Ya veréis cómo os gusta.

Para 4 raciones se necesita:

4 calabacines pequeños, 1 cebolla pequeña, 4 patatas pequeñas, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, pimienta blanca, jengibre en polvo, agua.

Cómo prepararlo:

Cubrir el fondo de una olla con AOVE. Cuando esté caliente, incorporar la cebolla cortada en trozos grandes.

Mientras se rehoga la cebolla, lavar los calabacines, cortarles las puntas y pelar cada uno de ellos hasta la mitad, dejando la piel en la otra mitad. Picarlos en trozos grandes, e incorporarlos a la olla cuando la cebolla esté transparente.

Pelar las patatas y añadirlas a la olla tronchándolas en trozos grandes. Remover con la cuchara, y dejar pochar durante 5 minutos. Añadir agua hasta cubrir. Cuando empiece a hervir, espolvorear pimienta blanca molida y jengibre en polvo al gusto.

Dejar cocer durante 10 minutos. Añadir entonces la sal y dejar cocer otros cinco minutos más.

Pasado el tiempo, apartar del fuego, y batir con la batidora.


Y ya sólo nos queda servir esta rica crema de calabacín. Con ella estrenamos el recetario suizo del año 2015.


Si queréis le podéis añadir queso parmesano rallado o dados de pan frito. Nosotros hoy la hemos comido tal cual.

¡Qué aproveche!


miércoles, 31 de diciembre de 2014

Recopilatorio de recetas: las más vistas en 2014


Diciembre, el mes que acaba, es el mes de la Navidad. Y siempre buscamos en Internet recetas con las que deleitar el paladar de los familiares esos días en los que se reúne toda la familia.

Y los bloggers de cocina se afanan en presentar a lo largo del mes recetas algo más elaboradas de lo habitual para que su público quede bien ante los invitados.

Yo este año me he resistido a la tentación de hacer un recopilatorio de recetas navideñas. Pero sí os voy a presentar un recopilatorio de las 10 recetas del blog que más habéis visto a lo largo de este año. Algunas de ellas se pueden emplear como plato navideño, pues hay de todo un poco: ensaladas, platos con pescado al horno, postres...


Yo soy de la opinión de que en estos días en los que uno se reúne con la familia, sobre todo cuando no se vive cerca de ellos el resto del año, lo que se quiere es pasar el mayor rato posible con los seres queridos. Está claro que si se acompaña de un buen plato, mejor que mejor. Pero, en mi opinión, para deleitar el paladar no hace falta pasarse una mañana o una tarde entera en la cocina. Hay platos muy sencillos de elaborar, y a la vez muy vistosos y sabrosos. Y podemos aprovechar el tiempo para estar con esos familiares y amigos a los que vemos poco.

Sin embargo, hay gente para la cual la Navidad sin un plato muy elaborado no es lo mismo.Como siempre digo, para gustos los colores.

Allá van las recetas que más han gustado en 2014.

El plato estrella ha sido la dorada al horno con patatas, cebolla y pimiento.


Le sigue una crema de lentejas rojas y zanahoria con crème fraîche.


En tercer lugar, tenemos un plato de verdura: coles de Bruselas con setas.


Le sigue otro plato de lentejas, esta vez con pescado: lentejas con rape.


 El quinto plato más visto también lleva lentejas, pero en forma de ensalada: ensalada de lentejas rojas con tomate y huevo duro.


 Una rica y nutritiva sopa de fideos con zanahoria y espinacas ocupa el sexto lugar.


En séptima posición tenemos un postre: una crema fría de caquis.



El octavo plato más visto ha sido una saludable ensalada de aguacate y naranja sanguina.


Unas ricas magdalenas de chocolate ocupan la novena posición.


Y la décima posición, la ocupa un plato de pasta: tagliatelle con atún y tomate.



Espero que disfrutéis estas fiestas, y nos vemos todos el año que viene.

Mapienlacocina


lunes, 29 de diciembre de 2014

Puré de zanahoria con naranja


Hoy quería hacer una crema diferente para comer. Y como tenía un kilo de zanahorias que en breve me iban a mirar con cara de "me estoy poniendo marrón", y las naranjas ya están de temporada en los supermercados de Basel, pues he decidido mezclar ambos ingredientes para ver qué pasaba. El resultado ha sido una crema con una mezcla de sabores muy curiosa, pues la naranja mata el sabor de la zanahoria, y la zanahoria mata el sabor de la naranja. Y sin embargo, este puré de zanahoria con naranja está lleno de sabor, pues la nuez moscada le da un punto especiado.

Esta crema es ideal para los niños a los que no les gusta mucho la naranja, como mi hija. La vitamina C de la naranja es muy importante para ayudar a nuestras defensas (o eso nos dicen siempre) ahora que estamos en la época fría del año. Y la zanahoria es rica en vitamina A, muy buena para mantener una visión en perfecto estado.


Yo he picado las zanahorias en rodajas, más que nada porque quería que no tardara mucho en cocer. Si en vez de hacerlas rodajas las picáis en cuadraditos tardará unos 10 minutos más en estar listo, aunque el proceso de preparación será más rápido.
Por cierto, como las zanahorias eran bio no las he pelado, sólo las he limpiado bien con agua y les he quitado algún hilillo que tenían. 

Para 6 raciones se necesita:

7 u 8 zanahorias grandes (700 g. aproximadamente), 2 naranjas de zumo, 1 patata grande, 1 cebolla mediana, aceite de oliva virgen extra (AOVE), agua, sal y nuez moscada. Opcional: queso parmesano rallado, trocitos de pan frito, trocitos de pan del día anterior.

Cómo prepararlo:

Lavar bien las zanahorias  y pelarlas, quitándole las puntas. Cortarlas en rodajas finas.

Poner un fondo de AOVE en una olla a fuego medio. Cuando esté caliente añadir la cebolla picada en dados grandes. Cuando empice a estar transparente, añadir la zanahoria. Dar unas vueltas y dejar rehogar hasta que la zanahoria empiece a estar blandita. En ese momento incorporar la patata pelada y cortada en rodajas finas.

Dar unas vueltas y añadir la piel de una naranja rallada. Mezclar bien todo. Verter 1,5 l. de agua.

LLevar a ebullición y dejar cocer 10 minutos. En ese momento echar sal y nuez moscada al gusto.

Dejar cocer otros 5 minutos más y añadir el zumo de dos naranjas. Mezclar bien todos los ingredientes y dejar cocer otros 5 minutos más.

Batir con la batidora, y servir.

Podéis ponerle queso parmesano recién rallado como hago yo, o trocitos de pan del día anterior como hacen la peque y su padre.


Espero que el sabor de esta crema os guste tanto como a nosotros. ¡Qué aproveche!


domingo, 9 de noviembre de 2014

Champiñones rellenos de bacon


Receta de otoño


Estamos en plena época de champiñones y setas.  Así que hoy tenemos una receta totalmente de temporada: unos champiñones rellenos de bacon.

En Suiza les encantan. En otoño todos los mercados al aire libre se llenan de puestos donde se pueden comprar setas y champiñones frescos.

Precisamente esta semana estuve dando una vuelta por Markplatz o "plaza del mercado" de Basel. El mercado tiene lugar "oficialmente" de lunes a jueves de 8:30 h. a 14:00 h y los viernes y sábados de 8:30 h a 18:00 h. Digo oficialmente, porque los lunes no suele haber casi ningún puesto, y cuando llueve mucho o hace muy mal tiempo tampoco. Pero si el tiempo acompaña, la plaza está todo el rato llena de gente comprando en los diferentes puestos que hay: flores, fruta, verdura, objetos de mimbre, pasta fresca, quesos, embutidos, etc. También hay algunos puestos de venta de salchichas y piadinas y otros en los que puedes tomarte un café, por ejemplo.


Hay un puesto que sólo vende una cosa, según la temporada: diversas variedades de manzanas, diversos tipos de fresas, frambuesas y cerezas. Y toda la fruta que venden en este puesto es de la región y, por supuesto, ellos cultivan los frutales.

Y hay otro puesto que sólo vende setas y champiñones. Este es el puesto que llamó mi atención el otro día, y no fue por su color, sino por su olor. Estaba mirando un puesto de productos de mimbre y jabones que hacen personas ciegas de la asociación de ciegos de Basel y, de repente, me llegó un inconfundible olor a setas. El puesto estaba justo detrás de mí, y vendía diversas variedades de setas de temporada, con nombres en alemán que no llegué a descifrar, aunque reconocí algunas por la forma. Y decidí llevarme unos cuantos champiñones marrones para hacer esta receta. Podéis ponerlos de acompañamiento con alguna carne o hacer más cantidad y tendréis un entrante.


Lo recomendable para limpiar los champiñones es hacerlo con un cepillito con cerdas blandas, pues la piel es muy sensible. Pero si se tiene cuidado, se pueden meter en agua y limpiarlos justo antes de cocinarlos.


Encontrar en Suiza jamón del de verdad es algo difícil, así que los preparé con unas lonchas de bacon que corté en trocitos.

Para tres raciones se necesita: 

9 champiñones grandes (18 pequeños), 5 lonchas de bacon, 4 dientes de ajo, 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 cucharada sopera de perejil.

Cómo prepararlo:

Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Mientras, limpiar bien de tierra los champiñones y quitar el tronco, dejando sólo la cabeza.

Picar los dientes de ajo en trocitos pequeños y cortar el bacon en trozos también pequeños. Poner el ajo y el bacon en un cuenco, junto con el AOVE y el perejil. Remover bien hasta que todo esté mezclado.

Poner los champiñones en una fuente para horno, con el hueco hacia arriba, y rellenarlos con la mezcla del cuenco.

Cuando ya estén todos rellenos, espolvorear con sal al gusto y meterlos en el horno durante 20 minutos.


¡Buen provecho! o En Guete!, como dicen en Suiza.



sábado, 23 de agosto de 2014

Tomate con sal


La receta de hoy es especial para nosotros. Está hecha con el primer tomate de la temporada que hemos cortado en nuestro minihuerto.


Cuando yo era pequeña una de mis tías tenía tomates en su casa. Era una casa de pueblo, con un terreno en la parte trasera donde cultivaba verduras varias. Recuerdo que cuando íbamos mi hermano y yo con mi padre a verla en verano, nos llevaba al huerto. Cortábamos unos tomates, y con el tranchete mi tía Antonia los partía por la mitad, les ponía un poquito de sal por encima y ya está. Simple, pero riquísimo.

Así lo hicimos nosotros también hace un par de semanas cuando nuestro primer tomate ya estaba maduro.Y a la peque le encantó.

¡Qué de recuerdos me vinieron a la memoria!

¡Buen provecho!

viernes, 4 de julio de 2014

Ensalada de lentejas, fresas y brotes tiernos



Aunque sea verano y haga calor, no por ello hay que dejar de comer legumbre. Garbanzos, lentejas o alubias son los ingredientes perfectos de una rica ensalada veraniega como la que hoy os traigo. Añadimos unas  fresas y unos brotes tiernos a las lentejas junto con algún otro ingrediente, lo aliñamos todo, y ya tenemos una refrescante ensalada.


En Suiza hemos tenido durante una larga temporada fresas y fresones de España e Italia. El mes de junio empezaron a desaparecer y dejaron hueco a las fresas suizas, que tienen un sabor diferente (mi hija dice que están más ricas las suizas). También es muy diferente el precio, que dobla prácticamente el precio de las que vienen de fuera.


A la ensalada le añadiremos cacahuetes, que son una legumbre, y no un tipo de fruto seco, como mucha gente piensa. Para tostarlos no hace falta añadir aceite en la sartén, pues los cachuetes tienen un alto contenido graso y con la grasilla que ellos desprenden es suficiente.


En este plato, por tanto, vamos a mezclar dos tipos de legumbres, verdura y fruta.

Yo he utilizado lentejas pardinas, pero cualquier tipo de las lentejas oscuras os valen (beluga, de Puy,...)


Y lo que hago habitualmente para ganar tiempo es cocer el doble de lentejas y congelar las que sobran sin caldo. Así el día que decidáis utilizarlas para hacer una ensalada ya están cocidas y sólo tenéis que sacarlas la noche anterior del congelador y dejarlas en la parte menos fría de la nevera para que se vayan descongelando. Al día siguiente estarán listas y fresquitas para la ensalada.


Para el aliño utilizaremos vinagre blanco de Módena. Ya os he hablado de él en otra receta.

Para 2 raciones se necesita:

1/2 vaso de los de agua de lentejas, agua, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, 1 hoja de laurel, 6 cacahuetes con cáscara, 1 bolsa de brotes tiernos de lechugas variadas, 6 fresas, vinagre balsámico de Módena blanco, miel, 1 mezcla de 5 pimientas diferentes.

Cómo prepararlo:

En una olla poner suficiente agua para cubrir las lentejas, añadir un chorrito de AOVE y sal y la hoja de laurel. Ponerla al fuego y cuando empiece a hervir añadir las lentejas. Dar vueltas con una cuchara de madera para que no se peguen en el fondo de la olla, y dejar cocer lo que indique el paquete (las mías 25 minutos).

Cuando estén cocidas, apartarlas del caldo (que podemos guardar para hacer una sopa, por ejemplo), y dejar que se enfríen.

Mientras, poner una sartén en el fuego. Abrir los cacahuetes, quitarles la cáscara y pelarlos. Echarlos en la sartén cuando esté caliente. Dar vueltas para que no se quemen.

Para el aliño vamos a mezclar 1 cucharada sopera de vinagre blanco de Módena, 3 de AOVE, 1 de miel, un pellizco de sal y pimienta al gusto.

Para montar los platos: poner en cada uno de ellos una base de brotes tiernos y encima colocar las lentejas.  Lavar bien las fresas, quitarles el tallo y cortarlas en 2 ó 4 partes a lo largo, según el tamaño, colocándolas sobre las lentejas. Añadir los cacahuetes. Verter la mitad del aliño en cada plato.


Y ahora yo os pregunto: las lentejas son un plato de cuchara, pero aquí las utilizamos en ensalada. ¿Con qué las comeréis con cuchara o con tenedor? Si me los contáis, os cuento lo que hacemos nosotros en casa.

¡Buen provecho!

lunes, 30 de junio de 2014

Patatas con queso de cabra y bacon


Receta típica suiza

Estaba yo haciendo tiempo hasta la hora de una de las clases de español que doy, y entré en una librería del centro de Basel. Justo a la entrada tienen los libros de cocina, así que ahí me quedé. Me llamó la atención un libro sobre la gastronomía de la región de Berna. El libro no me apasionó tanto como para comprarlo, pero me gustó mucho una de las recetas que contenía. Y esta es la receta que hoy os propongo, típica de la región del Oberland bernés: patatas con queso de cabra envueltas en bacon.

Hemos comido estas patatas ya un par de veces en casa y nos han encantado a todos.


Las lonchas de queso de cabra no deben ser muy gruesas y tienen que tener más o menos la forma de la patata. Si sobresale mucho queso por fuera del borde de las patatas se derretirá luego en la sartén, ensuciando el aceite.

Para 3 raciones se necesita:

6 patatas medianas, 6 lonchas de queso de cabra, 6 lonchas de bacon, aceite de oliva virgen extra (AOVE), agua, sal.

Cómo prepararlo:

Lavar bien las patatas y ponerlas sin pelar en una olla. Cubrirlas con agua y espolvorear un pellizco de sal. Hervir las patatas durante 20-25 minutos (pincharlas por el centro con un palillo para saber si están: si el palillo entra y sale sin dificultad es que están hechas).

Pasado este tiempo apartar la olla del fuego, y dejar que las patatas se enfríen un poco fuera del agua.

Partir una de las patatas por la mitad a lo largo. Poner una loncha de queso sobre una de las mitades, taparlo con la otra mitad, envolverlo todo con una loncha de bacon y asegurar los bordes pinchando con un palillo para que el bacon no se separe de la patata. Hacer lo mismo con todas las patatas.

En una sartén poner abundante AOVE para freír las patatas. Cuando el bacon pierda el color crudo y empiece a estar doradito estarán listas.


Esta es la receta suiza del mes de junio. ¿Os atrevéis a probarla?

lunes, 23 de junio de 2014

Ensalada de tomate, mozzarella y huevo


Plato veraniego

El calor ya ha llegado, estamos en verano y apetecen platos fresquitos. La ensalada de hoy es muy simple, con unos ingredientes que hemos preparado y comido muchísimas veces: tomate, queso mozzarella y huevo duro. Lo que la hace diferente es la vinagreta, que no lleva vinagre, sólo AOVE, sal, pimienta negra y albahaca.

Andaba yo el otro día por el supermercado intentando abastecer la nevera después de casi un mes de exámenes, y tropecé con unos tomates "aus der Region" que tenían muy buena pinta. Y la verdad es que no me defraudaron, aunque todavía no sea temporada de tomates.

En Suiza tienen muy en cuenta el medio ambiente, y creo que os he comentado alguna vez que les gusta que los productos que comen sean de la región (aus der Region). Si es posible prefieren que los tomates sean de alguno de los pueblos de alrededor, aunque cuesten más caros que los tomates italianos o españoles que han tenido que recorrer bastantes kilómetros para llegar a Suiza. Y lo mismo ocurre con fresas, calabacines, manzanas, ...

Aunque la verdad es que muchísima fruta y verdura viene de España e Italia. El otro día, por ejemplo, me topé en una frutería con unos melones de Villaconejos. Iba a clase y no podía cargar con un melón, pero prometo comprar alguno y contaros qué tal.

Ensalada fácil y refrescante

 


Para 2 raciones se necesita: 

2 tomates grandes, 2 huevos cocidos, queso mozzarella en barra, aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, pimienta negra recién molida, albahaca.

Cómo prepararlo:

Partir los tomates, el queso y el huevo duro en rodajas.

En un cuenco mezclar bien 5 cucharadas soperas de AOVE, un pellizco de sal, media cucharadita de postre de albahaca seca, y pimienta negra recién molida al gusto.

Colocar en el plato rodajas de tomate mezcladas con rodajas de mozzarella. En uno de los bordes del plato colocar las rodajas de huevo duro montadas unas sobre otras.

Aliñar el conjunto con la vinagreta.


Y ya tenemos un entrante para una cena o una comida. Sano, ligero, sabroso y rapidísimo. Y además, sin pasar  calor en la cocina.

¡Qué aproveche!